Carlos se apoyó en la barandilla, y se quedó mirando el paisaje.
Las vistas desde esa zona del hotel eran preciosas.
-Me ha dicho Blas
que estabas aquí -Dijo Carla abrazando a Carlos por detrás. Este no se movió y
siguió mirando el paisaje.
-¡Hola! Tierra llamando a
Carlos, ¿me recibes? ¿Hay alguien ahí? –dijo dando un golpe en la cabeza de
Carlos.
Carlos sonrió pero siguió
mirando al frente.
-Carlos, siento no habertelo
comentado antes… pensé que era algo evidente, pero…¡No me gusta que me ignoren!
Carlos se rió, y se giró para
ver a Carla.
-¡Que tonta eres!
-¡Sin faltar! Eso tampoco
esta en mi libro de los gustos.
-¿Y yo? ¿Yo estoy en ese
libro? –preguntó Carlos sonriendo
Carla no contestó y se puso
roja, provocando que Carlos se riera.
-¡Tonto! –Carla le dió un
golpe en el brazo.
Carlos le miró boquiabierto
mientras se tocaba el brazo en el que Carla le había golpeado, y se giró
volviendo a mirar al horizonte.
-¡Tss! Ni que me vaya a
importar que vuelvas a ignorarme.
-¿Ah no? –Carlos seguía
mirando el paisaje pero esta vez no estaba inmerso en sus pensamientos
realmente, solo lo simulaba.
-¡Pues no! –Carla le sacó la
lengua, pero él ya estaba de espaldas y no la vio.
Se quedaron un rato en silencio.
-¡Venga ya! ¿Enserio, me vas
a ignorar?
Carlos sonreia pero no
contestaba, de repente se giró y pasó delante de ella pero no la miró.
-Voy a ver que hacen estos
que me aburro aquí solo.
-¡Capullo!
-Como sopla hoy el viento,
madre mía, parece hasta que habla.
Carla fue corriendo hacia
Carlos para pegarle otra vez, pero este se dio cuenta y fue corriendo hacia el
interior del hotel.
Siguieron corriendo hasta que
llegaron a la sala donde estaba el resto.
-¿Ya me has sustituido como
contrincante? ¿Te has dado cuenta de que no eres rival para mí? –dijo Dani
riendo
Carla le puso mala cara.
Blas miró a Carlos, para
averiguar si ya habían hablado, y este le negó con la cabeza. Aún no era el
momento, todavía quedaba un día en el hotel que debían aprovechar.
David propuso pasar el resto
del día, visitando los alrededores. La verdad es que no habían visitado mucho,
en ese tiempo, y este era el último día allí, a todos les gustó la idea.
Salieron del hotel después de
merendar, iban empachados se habían artado de comer dulces. Visitaron todo lo
que les recomendó el recepcionista del hotel, se hicieron fotos con los
monumentos más originales, y se gastaron bromas unos a otros. Era un día para
recordar. Para poder continuar con la visita, decidieron cenar fuera del hotel,
fueron a un Burguer King. Había una cola considerable, esto les recordó al día
en que se conocieron.
-Venga Dani, vuelve a decirle
a David que intente ligar conmigo –dijo Carla riendo
-¿Te acuerdas de lo que dije?
Que cotilla, escuchando las conversaciones ajenas –contestó Dani riendo
-No hablemos aquí de cotillas
–dijo Álvaro –que se e alguien que se lleva la palma –tras decir esto empezó a reirse.
Continuaron esperando en la cola,
gastándose bromas y riendo.
Cuando llego su turno, Carlos,
Blas y Álvaro, lo pidieron sin dificultad. Los otros tres volvieron loco al empleado.
-La próxima vez, pídeme ayuda
–le dijo Carlos a Carla guiñándole un ojo.
-Me las he apañado muy bien sola
–contestó sacando la lengua
-Si ya veo ya, te ha entendido
perfectamente, y haber si te ha puesto lo que has pedido, no me extrañaría que no
lo sea –se empezó a reir.
-¡Tonto!-Carla comprobó si se
lo habían dado correctamente y se empezó a poner roja.
-¿Qué pasa? –preguntó Álvaro sentándose
a su lado.
-Que me lo han dado mal –dijo
mirando al suelo
Carlos y Álvaro se empezaron a
reir.
Al terminar de cenar, se fueron
a pasear y buscar un Pub, tras andar un rato
se toparon con uno que tenía buena pinta, al entrar se dieron cuenta que era el
mismo de la otra vez.
Carlos, Álvaro y Carla se miraron.
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