Los días iban pasando. Como bien Carla sabía un puente no era eterno y debía regresar a casa por mucho que le disgustara la idea. Miró a Carlos tendido a su lado. Entrelazó sus dedos en el cabello de Carlos, acariciándolo mientras lo miraba dormir. En ese momento una ola de felicidad la inundo por completo. Hace mucho tiempo que no tenía esa extrema sensación de felicidad. No se sentía así desde...
-¡Madre mía! Me he enamorado completamente de ti ..... -dijo Carla para si misma sin dejar de mirarle.
Tenía una cara tan dulce cuando estaba dormido. Carla se atrevió a darle un leve beso con cautela para no despertarlo, pero no funcionó. Carlos abrió los ojos y no pudo evitar sonreir.
-¡Buenos días! -le saludo Carla alegremente
-¡Buenos días! -le respondió Carlos mientras se desperezaba
-¿Qué tal has dormido?
-Creo que bien, pero me quedo con el despertar que me ha gustado más -dijo Carlos mientras repetía el beso con el que le habían despertado.
Carla rió feliz.
-Creo que voy a ducharme-dijo cortándole el rollo a Carlos
-Corta puntos -le dijo este con cara de enfadado
Carla se levantó de la cama mientras producía una sonora risa malvada. Carlos alzó las cejas y sonrió.
-¿Qué? -preguntó Carla deduciendo que algo se le había ocurrido
-¿Puedo acompañarte?
-Carlos necesito ducharme rápido hay muchas cosas que hacer antes de irme
-Y esta no es una de ellas -insistió él
-Tenemos prisa.
-Bueno nos duchamos a la vez y así ahorramos tiempo
-Carlos -dijo Carla con tono firme
-Te prometo que sólo te voy a acompañar
Carla rió
-Esta bien -dijo cogiéndole de la mano y metiéndose en el baño
Carlos abrió el grifo de la ducha y ajustó la temperatura. Carla empezó a desvestirse.
-Espera. Te ayudo. Así terminamos antes -dijo guiñándole un ojo
Carla no pudo evitar reirse ante el numerito que estaba montando y le dejó ayudarla a desvestirse. Carlos se quitó su ropa rápidamente y ambos se metieron en la ducha.
El agua empezó a correr por sus cuerpos. Carlos miró a Carla de arriba a abajo.
-¿Te froto la espalda? -le preguntó Carlos con la esponja jabonosa en la mano
-Si, por favor -dijo con gran entusiasmo como si le acabasen de ofrecer unas vacaciones de ensueño
Carlo rió ante su reacción y le frotó suavemente la espalda, los brazos, el pecho y el abdomen.
-Ahora yo -dijo Carla divertida quitándole la esponja
Le frotó suavemente los brazos y el abdomen.
-Y ahora la espalda. Date la vuelta -le ordenó
Carlos le obedeció. Carla rió divertida y le enjabonó la espalda con su propio cuerpo frotando su pecho contra la espalda del chico. Carlos se encaró con sonrisa picarona hacía Carla y la tomó por la cintura.
-¡Eh! Dijiste que sólo me acompañarías -le advirtió Carla con gesto serio
-Pero si has sido tú....
-¡Tshh! -dijo Carla cortándole- ahora el champú
Carlos le echó champú masajeándole la cabeza. Carla cerró los ojos. Carlos aprovechó ese momento y la besó.
-¡eh! -gritó Carla ofendida
-Vamos si te mueres de ganas -dijo Carlos mientras aferraba sus manos a sus caderas y la pegaba completamente a él.
Carla soltó una risa tímida en forma de rendimiento.
Se iba acercando la hora de comer. Álvaro y Dani miraban hacia ambos lados de la calle para ver si se acercaba alguien. Dani sacó el móvil del bolsillo derecho de su pantalón y marcó un número. En ese momento hizo su aparición Blas.
-¡Hola! -saludó
-¡Holas Blas! -le contestaron al unísono
-¿Y los demás?
-Aún no han llegado
-Pues yo tengo hambre -dijo Blas en tono de queja
-Y yo. Carlos no coge el teléfono -dijo Dani volviendo a guardarse el móvil en el bolsillo
-¿Y David? -preguntó Álvaro volviendo a mirar hacia ambos lados de la calle
-Pues no lo sé. Blas prueba tú
Dani se asomó con desesperación a la calle y vio a Carlos y Carla acercarse hasta su posición.
-¡Hola! -dijeron los recién llegados
-¡Hola! -les saludaron los demás dando sus correspondientes besos y abrazos.
-¿Comemos ya? -preguntó Carlos
-Falta David -contestó Álvaro
-Este chico como no siempre el último -dijo Dani mosqueado
-Ves como al final nos daba tiempo -le dijo Carlos a Carla guiñándole un ojo
-Hemos llegado tarde -protestó Carla
-Pero tenemos que esperar igualmente -recalcó Carlos
-¿A qué os ha dado tiempo? -preguntó Blas con el teléfono pegado a la oreja esperando a que David le descolgase
-A ducharnos -contestó Carlos
-¿A ducharos? ¿soléis quedar con nosotros sin ducharos? que guarros -comentó Dani riendo ante la respuesta de Carlos
-Déjale que es tonto -dijo Carla algo sonrojada
-No soy tonto. Hemos llegado tarde por ducharnos
-¡Uhhh! ¿ducha de despedida? ¿a quién de los dos se le cayó la pastilla de jabón? -dijo Dani riendo
-Si se le cae a Carlos no tendría mucha gracia, ¿ no Dani? -dijo Álvaro riendo también
-Bueno dejemos ya el temita. ¿Y David? ¿Dónde está? -dijo elevando el tono conforme iba hablando
-Ya llega -le respondió Blas colgando el teléfono.
Al llegar David todos se adentraron en el restaurante con un hambre feroz dispuestos a arrasar con todo lo que le pusieran por delante.
Pidieron varios platos variados para compartir y un plato principal para cada uno. Ese día se iban a poner las botas.
-¿Y cuándo te vas? -dijo de repente Álvaro mientras todos masticaban
-Mañana -contestó Carla tapándose con la servilleta para que no se viese el trozo de carne que tenía en la boca.
-¿Mañana? -dijeron todos boquiabiertos menos Carlos que ya lo sabía
-Claro. Organizamos esto como comida de despedida. D-e-s-p-e-d-i-d-a , eso significa que se despide a alguien porque se va -contestó Carla en tono de burla
-Sabíamos que te ibas -respondió Dani
-Pero no tan pronto -dijo Álvaro con una nota de tristeza en su voz
-Ay chiquis que nos veremos pronto. No os preocupéis. Dentro de poco me tendréis por aquí dando guerra de nuevo. O podéis bajar vosotros, no pongo pegas -les contestó Carla mientras acariciaba la mano de Álvaro que era al que más cerca tenía.
-Entonces esta noche fiesta de despedida -dijo David levantando su copa en forma de propuesta
-Si, fiesta -dijo Carla animada
-¿Estas segura? -le preguntó Álvaro
-¿Por qué no lo iba a estar? -le respondió Carlos en forma de pregunta
-Porque siempre que sale con nosotros de fiesta le pasa algo -le contestó serio
-Es verdad -dijo Carla recordando -pero esta vez será diferente -dijo levantando su copa y chocandola con la de David
La comida continúo entre risas, gritos y comentarios estúpidos. Se lo estaban pasando realmente bien aunque lo mejor estaba aún por llegar....... o no.
-¿Y quienes vamos? -preguntó Carla liderando el camino de vuelta
-Nosotros -le respondió Blas pasandole un brazo por encima del hombro mientras caminaban.
-¿No vamos a llamar a nadie más? -dijo mirando a Dani y Álvaro y dándole pequeños codazos a Blas ya que se olía que algo tenía por ahí escondido.
-No. Nosotros solos -respondió Dani en tono firme -Es tu despedida. Esta noche disfrutaremos de ti nosotros cinco.
-Ey, no te pases espabilado -le contestó Carlos dándole un cosqui
-Era en el buen sentido de la palabra -dijo Dani justificándose - bueno que estarás tú y nuestra grata compañía.
-Es que hay más gente de la que me quiero despedir -protestó Carla.
-Pues te despides ahora y a nosotros nos reservas la noche -dijo Dani guiñándole un ojo
-Dani... -dijo Carlos
Carla rió.
-Esta bien. Esta noche soy toda vuestra. Voy a aprovechar la tarde para despedirme. Nos vemos luego chicos -dijo dándole dos besos a cada uno -¿me acompañas? -dijo dirigiéndose a Carlos
-Claro. Nos vemos a la noche. Dani te vigilo -dijo mientras señalaba sus ojos y posteriormente los de Dani.
Dani sonrió en modo de respuesta.
-¿A dónde quieres ir primero? -le preguntó Carlos
-A casa de María
-Vale. Genial. Me muero de ganas por ver su casa
-¿Y eso? -le preguntó Carla extrañada
-Es para ver en que condiciones debo dejar la mía para que te quedes la próxima vez que vengas
Carla se rió a carcajadas.
-Que tontito eres a veces-dijo Carla tras darle un suave beso
Ambos se presentaron en casa de María. María les recibió aún en pijama con un moño mal hecho y un helado de vainilla en la mano.
-¿Pero qué hacéis aquí? ¿por qué no me has avisado guarra? -dijo María nada más abrir la puerta y encontrarse la sorpresa
-Venía a pasar la tarde contigo y despedirme de ti
-Que vinieras tú lo imaginaba. Tienes todas tus cosas, pero no sabía que venías acompañada -dijo mirando a Carlos algo avergonzada
-Tranquila. Es a prueba de balas. No le van a impactar tus pintas -le contestó Carla riendo a la vez que sacudía ligeramente la camiseta de su amiga.
-Tranquila, si me das el helado me hago el sueco y olvido tu recibimiento -dijo Carlos mirando el helado que María sujetaba en la mano
María miró su helado.
-Pero este ya estaba empezado. ¿Quieres otro? Hay más en el congelador -le ofreció
-No creo que le importe que tenga tus babas. Ya las probó una vez -le contestó Carla a María
-Si tienes más acepto -le contestó Carlos a María- y creí que esa tema quedo ya zanjado -recriminó Carlos
-Era broma -dijo Carla justificándose
María no hizo comentario alguno y se fue a la cocina
-¿Quieres tú otro? - le preguntó gritando desde allí
-No, gracias
Al volver le dió el helado a Carlos y los invitó a sentarse en el salón. Ninguno de ellos articulaba palabra.
-Vaya despedida más aburrida -dijo Carla rompiendo el silencio- como sea este el recuerdo que me lleve de vosotros no vuelvo a haceros una visita nunca más por sosos.
María y Carlos se miraron, sonrieron y corrieron hacia Carla.
-Sandwich -gritaron los dos a la vez mientras se tiraban de Carla para aplastarla
El resto de la tarde pasó como se esperaba, entre risas y miradas de personas que se querían y pronto volverían a ser separados por la distancia.
Carla recogió todas sus cosas. Esa última noche la pasaría en casa de Carlos por lo que no volvería a ver a María. Se despidió de su amiga una infinitud de veces, le estaba costando más de lo que realmente pensaba. Tan sólo había estado una semana pero la quería demasiado y tardaría mucho tiempo en volver a verla.
Tras la larga despedida se marcharon a casa de Carlos a dejar sus cosas e irse de fiesta con el resto tal y como habían quedado.
-Carla -le dijo Carlos serio
-Dime
-Creo que...
-¿Qué ocurre?
-Creo que deberíamos ducharnos de nuevo no te enjaboné bien esta mañana y no puedo permitir que andes por la calle en esas condiciones -dijo cambiando totalmente el gesto de la cara
-Que bobo eres a veces - le respondió Carla dejando relucir sus dientes en una amplía sonrisa
Carlos se tomó eso como un sí y la arrastró corriendo hacía el baño. Este chico era de lo más impaciente.
Dieron las diez, puntuales como un reloj suizo aparecieron todos en sol tal y como habían quedado. Esta vez nadie se retrasó. Tenían ganas de darlo todo esa noche y no podían esperar más.
-¿A dónde vamos? -preguntó Carla algo perdida ya que no conocía las mejores zonas para salir de Madrid. Más bien no conocía ninguna zona de Madrid.
-Han abierto un pub nuevo a dos calles de aquí, ¿vamos a probar? -propuso David
-Por mi sí -aceptó Blas
-Por mi también. Me gusta probar cosas nuevas -dijo Álvaro
-¿Todos de acuerdo? -preguntó Carlos -pues vamos -siguió diciendo sin esperar respuesta de los demás
Se adentraron en el pub. Era acogedor. No había mucha gente por lo que se estaba a gusto. Nada más entrar se encontraron con un par de mesas con sillas a su alrededor. Al fondo del local había una mesa de billar en la izquierda y un sofá que hacía esquina con una mesa en el centro. La barra estaba situada a lo largo y dejaba una pequeña pista en el centro del local.
-Nada de billar que habéis venido conmigo y yo no se jugar -dijo Carla tras averiguar donde estaban clavadas las miradas de los chicos
-Te enseñamos -dijo Dani
-Pero yo prefiero bailar
-Hay tiempo para todo -le respondió Carlos mientras tiraba de ella hacia el fondo de la sala
-¿Jugamos por equipos? -preguntó Dani
-Si -contestó Blas mirando al resto para que opinaran también
-Si -respondió David- Somos seis. Pues tres y tres
-Hombre si sabes dividir. Tenemos un coquito en el grupo y yo no me había enterado -dijo Carlos burlándose de él
-Tranquilo David, quien rie el último rie mejor. Ya se arrepentirá de haberse burlado cuando le ganemos -le animó Carla
-Uhhhh..... -dijeron el resto riendo
-Pues David, Carla y... -dijo Dani intentando hacer los equipos
-Carlos evidentemente no porque se chafaría nuestro plan de venganza-respondió Carla mirando a Carlos desafiante
-Pues yo entonces -contestó Álvaro
-Vale. Pues juguemos -dijo Blas entusiasmado
-¿Quién empieza? -preguntó David
-Pues nosotros -le respondió Carla
-¿Por qué? -le replicó Dani ya picado y no habían empezado aún
-Porque no sé jugar así que tenéis ventaja -respondió también picada
El resto rieron. No recordaban que habían puesto a las dos personas más competitivas del planeta en equipos opuestos.
-Pues empiezo yo -dijo David.
Cogió uno de los palos y golpeó la bola blanca. Esta empezó a rodar sobre la mesa y chocó contra todas las bolas haciendo que estas se dispersaran en todas direcciones. La bola amarilla lisa entró por uno de los huecos de la mesa.
-Toma -gritó Carla entusiasmada - un punto para nosotros
Los chicos empezaron a reirse a carcajadas
-¿Qué pasa? ¿De que os reís? -preguntó Carla mirándolos intentando comprender la causa de su risa
-Que los puntos no van así -le respondió Carlos aún riendo
-Y yo que sabía -dijo Carla intentado justificarse
-Como David ha metido la amarilla lisa. Ahora teneis que meter las bolas lisas. Y nosotros las rayadas. Si metes la negra pierdes. Tienes que intentar meter todas las bolas lisas antes que el otro equipo y una vez hayas metido todas, gana el primero que meta la negra en el lado contrario donde metiste la última bola -le explicó rápidamente Blas
-¿Entendiste? -le preguntó Dani riendo aún
-Más o menos -contestó Carla sonriendo e intentando repetir todo lo que Blas le había dicho en su cabeza
-Pues sigamos -dijo Carlos
-¿A quién le toca ahora? preguntó Carla
-A nosotros porque David ha metido -respondió Álvaro
-Guay
-¿Quieres tirar tú? -le preguntó Álvaro
-No, no, tira tú primero que yo no sé -le respondió Carla
-Yo te enseño -le propuso Álvaro
Carla sonrio y miró a Carlos el cual le devolvió la sonrisa
-Vale
-Ven -Álvaro cogió a Carla del brazo y la atrajo hacia él -ponte aquí
Carla se inclinó sobre la mesa y se colocó el palo entre las manos de manera algo torpe. Álvaro se rió.
-Espera, te ayudo -le dijo con una amplía sonrisa.
-Gracias -le respondió Carla sonriente
El resto miraban la escena divertidos.
Álvaro se colocó detrás de Carla fijando sus brazos a los de ella. Se fue arrimando poco a poco a ella hasta estar totalmente pegados. Carlos les miraba con recelo. Debería haberse ofrecido él pero ya era tarde, iba a quedar como un auténtico celoso. Mantuvo la compostura y se limitó a mirarla y sonreír.
-Ahora apunta....aquí- susurró Álvaro con su boca pegada al oído de Carla -dale un ligero golpe y entrará
-Aviso que soy un poco torpe -dijo Carla intentando justificarse por si fallaba
-Yo te ayudo- le respondió sin separarse
-Álvaro no te arrimes tanto a ver si Carla nota algo que no debería -dijo Dani riendo
-Cuidadín Carlos que como compare y le guste puede cambiar -siguió la broma David
David y Dani se miraron riendo y chocaron los cinco. Carla les sacó la lengua. Carlos no pudo evitar reirse ante los comentarios estúpidos de sus amigos.
-Creo que Carla hizo comparaciones hace mucho tiempo -respondió Álvaro
El resto se quedaron con cara de incomprensión máxima.
-¿Qué? -preguntó Carlos riendo
-¡Álvaro! -gritó Carla girándose y mirándole directamente a los ojos -¿que coño haces?
Carlos cambio su sonrisa por un gesto de preocupación. No se trataba de una broma de Álvaro. Pasaba algo y él no lo sabía.
-Algún día se tenía que enterar -le contestó Álvaro mirándola fijamente
-¿De que me tengo que enterar? -preguntó Carlos
-Es una tontería -dijo Carla
-Cuentala -dijo Blas
-Nos hemos visto desnudos -dijo Álvaro
-Te quieres callar la bocaza de una vez -le gritó Carla
-¿Es verdad eso? -preguntó Carlos boquiabierto. No podía creerse lo que acababa de oír.
Carla se separó de Álvaro y miró a Carlos.
-Tiene explicación -se justificó Carla
-Me gustaría oirla -le contestó Carlos muy borde
-¿Delante de todos? -preguntó la chica
-Creo que lo peor ya lo saben. Si no quieres quedar como como una buscona bien te vendría que lo supiesen.
-Fue un incidente -dijo Carla gritando y con los ojos inundados de lágrimas
-Un incidente no se esconde
-No pasó nada -dijo Álvaro
-Tú callate que suficiente has dicho ya por hoy -le gritó Carla -eres lo peor
-Yo no soy el que ha querido ocultar las cosas -le respondió Álvaro
Carla le soltó un guantazo.
-¿Por qué me lo ocultaste? -le preguntó Carlos muy cabreado
-Porque te enfadarías y fue una tontería
-No me enfado por tonterías -respondió Carlos
-Ahora estás enfadado -le dijo Carla
-No creo que esto sea una tontería -recalcó
-Lo es. Déjame explicarlo.
-Te escucho
-Te escuchamos -le corrigió David intentando suavizar las cosas pero lo único que consiguió fue una mala mirada de Carlos
El resto miraban la escena con gran expectación sin saber que hacer ni que decir.
-Pues este verano, cuando nos conocimos. Uno de los días tú te fuiste a la piscina creo y me quedé sola en tu cuarto así que decidí ducharme. Al salir de la ducha me choqué con Álvaro que estaba desnudo y me caí encima.
-¡Ah! que no sólo os visteis también os refrotásteis -le recriminó Carlos- ¿algo más que deba saber?
-No tergiverses mis palabras
-¿Y qué hacías tú desnudo? -preguntó Blas
-Venía de correr, era mi habitación y me iba a duchar no creo que sea tan raro
Carlos miró a Álvaro y Carla. Negó con la cabeza y se dio media vuelta para salir de aquel lugar.
Carla cogió a Álvaro del brazo y se alejó un poco del resto.
-¿Por qué dices esto ahora? quedamos en guardarlo en secreto ¿no? ¿que pretendías?
-Carlos lo iba a volver a hacer
-¿Hacer qué? -preguntó Carla
-Daño
-Tú no sabes nada.
-Creeme que sí sé.
-Estábamos bien y me iba a llevar un buen recuerdo. ¿por qué lo estropeas?
-No quería que sufrieras
-¿Pero quién te ha dicho que iba a sufrir? -dijo Carla gritando
Álvaro se quedó callado mirando el suelo
-¿Te fastidia que estemos juntos?
-Si -respondió levantando la vista
-¿Es por algo que paso entre tú y Carlos? Yo lo siento pero creo que tiene derecho a ser feliz y no le debes guardar rencor
-No ha pasado nada con Carlos -respondió mirándola directamente a los ojos
-¿Entonces? ¿qué más te da, Álvaro? No te entiendo -Carla elevaba el tono cada vez más
-Porque te quiero- dijo Álvaro gritando también
El local se quedó en silencio.
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Siento haber tardado tanto en subir el capítulo pero como sabéis y si no lo sabéis os lo digo ahora, los capítulos los subo conforme los voy escribiendo por lo que no hay reservas para las épocas de flaquezas. Este mes he andado algo desahogada, momento idóneo para escribir, pero me faltaba el elemento más importante que es la inspiración. Siento no avisar de cuanto tiempo va a pasar entre capítulo y capítulo pero ni yo misma lo sé.
Este capítulo es algo más largo de lo habitual ya que quise recompensaros por la espera.
Os doy las gracias por leer mi historia, hago lo que puedo y es una satisfacción increíble que la leáis, que os guste y pidáis más.
Infinitamente GRACIAS :)
Espero ser algo más constante subiendo los capítulos pero no prometo nada. Ahora empieza la época de exámenes y no sé como se portará mi imaginación.
Para cualquier duda, comentario o sugerencia podéis dejármelo aquí mismo o en twitter @Car5la_
¡Nos vemos pronto! ;)