jueves, 18 de abril de 2013

Capítulo 33: La cartera


Última hora de la mañana del sábado, Laura se desperazaba sobre la cama sonriente. Se incoporó sobre la misma y miró hacia la otra parte de la cama de matrimonio. No había nadie pero estaba deshecha. Tras un rato observando ese lado que horas antes había estado ocupado decidió levantarse.
En aquel momento sonó el teléfono.
-Voy yo- gritó Laura, tras decir esto se rió de si misma. ¿Quién si no iba a contestar? Hacía unos meses que Laura se había mudado a Madrid para cursar el último año de su carrera y su compañera de piso se había ido de vacaciones. Laura a veces perdía la conciencia de que ya no vivía con sus padres y se comportaba como si aún conviviese con ellos.
¿Quién sería?. A lo mejor es Dani pensó.

-Diga -dijo tras descolgar
-¡Hola! ¿Qué tal estas? Hace mucho tiempo que no me llamas -le contestó la otra persona al otro lado del teléfono.
-Ah, hola mamá -contestó Laura tras averiguar que no era Dani
-¿Esperabas alguna llamada?
-No que va. Estoy un poco cansada. Ayer salí de fiesta y no he dormido bien. ¿Y tú que tal?
-Bien. Tu padre está aumentando las ventas de la empresa y puede que le asciendan. ¿No es genial?
-¡Que bien! Felicita a papá de mi parte. Bueno mamá te dejo, tengo muchas cosas que hacer, te llamo pronto. Te quiero
-Adios nena -se despidió su madre y colgaron

Que ascendieran a su padre era una gran noticia, pero no era la noticia que ella quería recibir. No recordaba  con total claridad que había pasado ayer pero si sabía que había conocido a un chico muy simpático y la noche no la había pasado sola.

Esta vez sonó el timbre. Que solicitada estoy esta mañana pensó Laura. Se dirigió hacia la puerta veloz.  Será Dani esta vez se preguntaba mientras corría hacia la puerta.
-Hola -le saludó David sonriente desde la otra parte del umbral
-Hola -dijo decepcionada
-Que humor tienes por las mañanas. Anoche estabas mucho más animada -contestó David riendo
¿Anoche? ¿Cómo sabía David que pasó anoche? Bueno todo comenzó en la fiesta quizás se lo imaginaba. Tampoco tenía que preocuparse, no hizo nada malo.
-¡Felicidades de nuevo! Hoy sigue siendo tu cumpleaños -le felicitó Laura mientras le daba dos besos
-Gracias
-¿Venías por algo en particular? -preguntó Laura
-Si. Ayer me dejé aquí la cartera y la necesito -dijo tímido
-¿La cartera? ¿Tú? David ayer no viniste a mi casa -dijo ella divertida, su amigo la estaba tomando el pelo-si querías volverme a ver no hacía falta que te inventaras excusas, una llamada y quedábamos -dijo riéndose
-Laura. No es excusa. Me la dejé ayer. Compruébalo si quieres.
Laura miró, desconcertada, a David. Le invitó a pasar y ambos se adentraron en la casa en busca de la supuesta cartera que David se había dejado allí.
Tal y como David había dicho, la cartera estaba allí. En la cómoda. Cerrada. María se quedó pensativa.

-¿Cómo ha llegado tu cartera hasta aquí?
-La deje yo
-¿Cuándo?
-Anoche
-¿Estuviste aquí anoche?
-Si. ¿No lo recuerdas?
-No -respondió María mientras se tapaba la cara con las manos
David la abrazó.
-No te asustes. No pasó nada malo -le susurró mientras seguían abrazados
-Yo pensaba que..... -María estaba realmente asustada. No recordaba que había hecho anoche. O al menos no hizo lo que realmente ella pensaba o creía recordar. Entonces, qué  pasó con Dani.
-¿Qué pensabas? -dijo David mirándola fijamente con un gesto serio.
-Bueno, yo creí -se calló para pensar cómo explicarse. Debía decirle que sólo recordaba a Dani.
-Tranquila, dime que recuerdas -le dijo David volviendo a abrazarle para tranquilizarla
-Sólo recuerdo haber estado con Dani, no recuerdo la parte en la que estabas tú, no se que hice contigo -dijo sonrojándose y volviendo a taparse la cara con las manos.
David estalló en una carcajada. María la miró avergonzada y sin entender nada.
-¿De qué te ries? ¿en ningún momento estuve con Dani? ¿lo he soñado? ¡madre mía! -María sonaba preocupada
David continuaba riéndose sin parar.
-Pero, ¿de que te ries?
-De ti.
-Ah, que bien -dijo irónicamente -yo aquí muerta de miedo por no saber que pasó ayer y tú te ries de mi.
-Te acuerdas perfectamente -le contestó sonriendo
-No. De verdad que no recuerdo como pasé la noche..... contigo.
-Anoche estuviste con Dani -le contestó David tranquilizándola
-Entonces, ¿tu cartera? ¿también estuve contigo? -dijo con los ojos casi desorbitados
David volvió a estallar en una sonora carcajada
-David, para.
-Conmigo no pasó nada. Estuviste con Dani en mi casa. Blas se encontraba muy mal y Dani lo tuvo que llevar a su casa. Entonces, yo te acompañé a la tuya. Me pediste que esperase a que te durmieras para irme que tenías miedo. Como me molestaba la cartera en el bolsillo la apoyé en la cómoda. Estuvimos un rato hablando hasta que te dormiste y me fui sin coger la cartera porque me olvidé de ella completamente.
Se oyó un suspiro.
-Te veo aliviada -comentó David riéndo
Laura le respondió con una sonrisa tímida.
-Pues ya tengo lo que buscaba y de regalo me he llevado el buen rato que he pasado por el show que has montado -dijo recordando la confusión
-Bueno al menos sé que aunque esa parte la olvidase, no estoy loca y todo lo que recuerdo de ayer pasó realmente.
-Bueno eso de que no estás loca -le replicó David riendo
Laura le dió un golpe en el brazo protestando por su comentario. Se despidieron y David se fue riendo por el mismo camino por el que había llegado.

Laura cerró la puerta y se apoyó sobre ella. Suspiró. El timbre volvió a sonar.

-¿Qué se te ha olvidado esta vez David? -dijo Laura nada más abrir la puerta
-Pues no se me ha olvidado nada ni tampoco soy David
-¡Hola Dani! -le saludó Laura sonrojada y con un tono bajo debido al corte que se acababa de llevar
-No importa -respondió riendo - ¿puedo pasar?
-Claro, claro -contestó mientras abría más la puerta y le dejaba pasar

Ambos se adentraron hasta el salón y se sentaron en el sofá un poco alejados el uno del otro.
-¿Has desayunado? ¿Te apetece algo? - le preguntó Laura intentando arreglar la confusión anterior
-Un vaso de agua si no te importa -le respondió sonriente
Laura fue a la cocina y le trajo un vaso y la jarra brita para que se sirviese a su gusto.
-Gracias
-No hay de que
-¿Ha venido antes David?
-Si, ayer me acompañó a casa y se olvidó la cartera aquí
-Este chico no cambia, algún día se olvidará la cabeza y lo lamentará -dijo Dani riéndose de su amigo
-¿Y tú? ¿Cómo sabías donde vivía? ¿Querías algo? -le preguntó Laura curiosa
-Me lo dijiste ayer. Además vives al lado de Carlos, no me ha sido difícil encontrar esta dirección. Ya la conocía
-Has tenido suerte. Y ¿por qué has venido?
-Ayer no me despedí porque me fuí muy rápido al tener que acompañar a Blas y me quedé con mal sabor de boca
-No te preocupes. No me importó. Ni siquiera me acuerdo
-¿No recuerdas qué pasó ayer?
-Si. Lo que no recuerdo es la parte en la que ya no estuve contigo
-Sólo recuerdas lo bueno -comentó riendo
-Será eso -dijo Laura riendo también
-Me lo pasé muy bien ayer -dijo Dani mirando a Laura a los ojos
-Y yo
-Pues ya me he despedido -dijo sonriente -me marcho ya
-¿Ya? -dijo Laura casi en un grito de pánico -si acabas de llegar
-Pero tengo cosas que hacer -se justificó Dani
-Un rato más sólo -dijo agarrándole del brazo -luego te dejaré marchar
Dani miró la mano firme de Laura sujetándole con fuerza.
-Que detalle dejarme ir después. Eres muy generosa -rió irónico
Ella le sacó la lengua. Los ojos de Dani se posaron en la boca de Laura y fueron dibujando suavemente el contorno de sus labios. Laura se mordió el labio inferior nerviosa. Dani se lanzó a bersarla. Las manos de Dani empezaron a recorrer el cuerpo de la chica hasta que se pararon en su cadera y empezó a meterlas bajo la camiseta. Laura le empujó separándolo en modo de acto reflejo. Dani se quedó mirándola. Pensativo. Laura empezó a negar con la cabeza.
-Es tarde- dijo Dani dándole un leve beso en la mejillas y levantándose del sofá.
Laura se mantuvo callada. Quieta. Mirando a un punto fijo. Mientras escuchaba como Dani se alejaba y cerraba la puerta al marcharse.