Pi.Pi.Pipii Pi.Pi.Pipii....... Un despertador comenzó a sonar ruidosamente con la intención de despertar a todo ser durmiente que se encontrase en aquel lugar
-¡Mierda! -masculló Carla con la cara pegada a la almohada- Maldito despertador. ¿Quién lo ha puesto? ¡Quiero dormir! -Carla iba elevando el tono de voz conforme hablaba y el despertador continuaba con su función de manera irritante y estrepitosa.
Finalmente consiguió apagarlo con un golpe y se recostó sobre la cama. Carla empezó a mirar aquella habitación con sumo detalle. No le sonaba. No recordaba haber estado allí nunca, ni tampoco sabía como había llegado.
Era una habitación de paredes color crema. Tenía una gran cama de matrimonio en el centro, cubierta por una colcha de color blanco, en la cual se encontraba Carla. La persiana estaba bajada, por lo que no se podía ver con claridad el interior de la habitación, pero si se diferenciaba un robusto armario de madera al fondo, y unas cortinas que se movían por el aire que circulaba a través de la pequeña abertura que había dejado la ventana abierta.
Carla decidió levantarse para averiguar en que lugar estaba, el por qué y si había alguien más allí. Al levantarse se percató de que aún tenía la ropa que se puso el día anterior y estaba algo húmeda. Abrió la puerta de la habitación y ando por el pasillo en dirección a lo desconocido. Llegó a una sala mayor que la habitación de la cual acababa de salir, por el aspecto parecía un salón, se adentro un poco más.
-¿Ya estas despierta? -le dijo Dani
-¡Oh!,¡Hola! ¡Buenos días! -contestó Carla buscando a Dani y encontrándolo sentado en el sofa viendo la televisión.
-¿Qué tal estas? -le preguntó mientras apagaba la tele y le indicaba que se sentara junto a él
-Mm.... Confusa. No me acuerdo de como he llegado hasta aquí. ¿Qué ha pasado? ¿Y los demás? ¿Están bien?
-Despacio -dijo riéndose por el bombardeo de preguntas que Carla estaba haciéndole .
-Lo siento -contestó Carla riendo
-Pues ayer...-comenzó Dani
-De eso me acuerdo. Ayer llegué a Madrid, cenamos juntos y luego salimos de fiesta todos.
-¿De qué te acuerdas? -preguntó Dani
-Pues que bebimos todos bastante- Empezó recordando- Que conseguí que Carlos saliese a bailar y con él vinisteis todos- Cuando dijo su nombre, se le vinieron muchos recuerdos a la cabeza.
Carla se quedó en shock, al pronunciar su nombre había recordado todo y el por qué estaba allí.
-¡Carla! ¿Carla? ¿Estas bien?
-Si, es sólo que.... acabo de recordarlo. ¿Dónde esta?
-¿Estás más tranquila? -le preguntó Dani acariciándole la espalda
-Si.
-Voy a llamarle -dijo Dani mientras se levantaba y marcaba un número
Carla le observaba como se alejaba y hablaba por el teléfono mientras la miraba de vez en cuando y la sonreía indicándole que todo iba a salir bien.
*Flashback noche anterior*
Al salir del pub, Carla y Dani se encontraron que alguien con un gran paraguas negro, estaba plantado frente a ellos en medio de la calle.
-Es...es..es.. -Carla no podía articular palabra
-Es Carlos - dijo Dani
-No, me refiero a.... -Carla no podía hablar, otra vez rompió a llorar quedándose inmóvil en la puerta del pub mientras era observada por Dani y por Carlos bajo aquel paraguas.
Dani la abrazó mientras Carlos observaba la escena bajo el paraguas y aferraba este con más fuerza.
-¡Tranquila! Ha sido una noche muy movida, vámonos y acarais esto en otro momento -le susurró al oido.
Carla se separó de Dani y miró a Carlos.
-Vale. Vamos -le dijo a Dani en el tono más firme que pudo.
-Espérame aquí un momento- Dani se acercó a Carlos y le dijo muy bajo- me la voy a llevar para que descanse, mañana cuando este más tranquila te llamo para que habléis.
Carlos se lo pensó mientras la miraba y acabó aceptando lo que su amigo le estaba diciendo.
-Toma así no os mojareis tanto -dijo Carlos dándole el paraguas a Dani y alejándose mientras era atacado por la lluvia.
Carla recordó el paraguas. Dani y ella vinieron con él. Se levantó del sofá y se dirigió a la entrada en su busca, necesitaba ese paraguas para sentirse segura. No lo encontró.
Dani terminó de hablar y se acercó a ella.
-¿Quieres algo? -dijo mientras miraba como Carla buscaba algo con ímpetu.
-Si. El paraguas con el que vinimos ayer.... ¿Dónde esta?
-¿El paraguas? ¿Quieres ir a alguna parte? Carlos va a venir en diez minutos.
-No, no quiero salir. Quiero ese paraguas. Significa algo y me gustaría tenerlo cuando hable con él.
-Pues.... está en el baño, como estaba mojado lo dejé dentro de la ducha.
-Vale -dijo Carla decidida a ir a por el paraguas
-¿Sabes dónde esta el baño? -le preguntó Dani riendo
-La verdad es que no -dijo riendo
-Ven te enseño la casa. ¿Quieres algo para cambiarte o estás cómoda así?
-Una sudadera me vendría genial. Estoy helada
Dani le enseñó dónde estaba el baño le dio ropa seca.
-Muchas gracias por todo-dijo Carla sonriendo
Dani le respondió con otra sonrisa.
En ese momentó sonó el timbre. Carla miró a Dani aterrorizada y empezó a dar vueltas nerviosa por la sala.
-Tranquila, va a ir todo bien -dijo mientras le guiñaba un ojo -voy a abrir
Dani se dirigió a la puerta y antes de abrir miró por la mirilla para comprobar quien era. Tras esto la abrió dando paso a Carlos.
-¡Hola! -le saludó este con tono alegre
-¿Qué tal? -le preguntó Dani sonriente
-Pues mal ahora que he vuelto a ver tu cara, es peor de lo que recordaba -dijo Carlos riendo
Dani también rió y le dió en el brazo a su amigo mientras lo acompañaba hacia el salón.
Al entrar ambos se quedaron parados en la puerta mirando a Carla.
-¡Hola! -dijo Carlos aún desde la puerta
-¡Hola! -le contestó mirándole fijamente
-Pues yo me voy a hacer unas cositas. No os mateis en mi ausencia -dijo Dani mientras cogía las llaves y se iba dando un pequeño portazo
-¿Cómo estas? -le preguntó Carlos quitándose la cazadora y adentrándose en el salón
-Pues..... no sabría decirte.
-Lo siento -dijo Carlos mirando el suelo
-¿Por qué lo hiciste?
-No lo sé
- Si hubiese sido yo la que se hubiese besado con cualquiera de tus amigos. ¿Qué harías? ¿Estarías ahora hablando conmigo? ¿Me hablarías ? -Carla hablaba con tono calmado y midiendo cada una de sus palabras para controlar sus propias emociones.
-No lo sé. Depende de por que lo hubieras hecho.
-Pues por eso mismo te lo pregunto yo. ¿Por qué lo has hecho Carlos?
Carlos iba a hablar, pero no sabía cómo hacerlo. Suspiró. Se frotó las manos nervioso y miró a Carla a los ojos.
-Me pillo desprevenido, no me lo esperaba para nada. No creo que sea una justificación porque puedes rebatir en que pude apartarme y no lo hice. Pero de verdad, que yo nunca la hubiese besado, fue por que me pilló de imprevisto, con la guardia baja.
Carla se sentó en el sofá e indicó a Carlos que se sentase a su lado. Ambos se quedaron en silencio mirando al vacío.
-Gracias por querer hablarlo -dijo Carlos rompiendo el silencio.
-No quiero que acabemos mal.
-Carla...-Carlos intentaba explicarse, pero no le salían las palabras adecuadas- Yo...
-No importa -le contestó entrelazando su mano con la de él.
-Después de lo que pasó, volví a mi casa a por el paraguas porque tenía miedo y "quiero que lo hagamos los dos juntos, que cada vez que estes insegura o te sientas incapaz porque no estoy cerca, cojas este paraguas y recuerdes el momento en que los dos entramos en el mar" -dijo Carlos mientras cogía el paraguas que Carla había dejado anteriormente junto al sofá
-¡Te acuerdas de mis palabras!
-¡Si! Me marcaron, y fue lo primero en lo que pensé al verte salir por la puerta de aquel pub y las que pasan en hilera una y otra vez por mi mente desde que supe que te fallé
-No importa
-Es que...
-Déjalo -le respondía Carla sonriente
-Entonces....
-Si -le contestó Carla mirándolo a los ojos
-Eres...
-No hables -Carla se acercó a él y le calló con un suave beso en los labios.
Carlos le apretó contra él y la besó con más intensidad. Carla le pasó sus brazos por detrás del cuello. Carlos posó su mano sobre la pierna de Carla y fue acariciándola. Carla se separó de él y le miró a los ojos. Ambos se quedaron quietos mirándose sin articular palabra, sus miradas era más expresivas. Carlos se levantó rápidamente del sofá tirando del brazo de Carla.
-Pero.... es la casa de Dani -dijo frenando un poco la carrera que Carlos estaba dando impaciente hacía la habitación.
-Me las debe -contestó riendo
Carla asintió. Se tenían ganas, era la perfecta reconciliación o quizás simplemente lo necesitaban.
*En otra parte de Madrid*
María estaba en la cocina terminando de fregar la taza que había utilizado para desayunar.
Como era habitual se encontraba sola, sus padres trabajaban y no tenía hermanos. Tendría que haber desayunado con Carla, pero eso..... es otra historia.
María tenía dos pensamientos en la cabeza desde la noche anterior y necesitaba aclararlos. Por qué le beso, ni ella misma podía responderse a esa pregunta, suponía que era una mezcla entre el alcohol ingerido y la imagen que se había formado de Carlos por como su amiga le hablaba de él. Y la otra pregunta que rondaba por su cabeza es que pensaría Carla y Álvaro de ella, le hablarían.
María llamó a Carla, pero esta tenía el móvil apagado. Supuso que no quería hablar con nadie, lo intentaría más adelante. Probó a llamar a Álvaro, este si daba señal. Tras dejarlo sonar durante más de cuatro tonos, contestó a la llamada.
-¿Si?
-¡Hola! -dijo María algo asustada
-¿Qué quieres? -le contestó Álvaro con tono seco
-Hablar contigo. Aclarar lo de anoche. No quiero que acabemos mal.
-Esta bien. ¿En una hora en el starbucks del paseo de la castellana?
-Perfecto- y acto seguido ambos colgaron el teléfono.
María se vistió y decidió ir andando, le pillaba cerca de casa.
Cuando llegó al lugar donde había quedado vio a mucha gente pero Álvaro no estaba por ningún lado.
-¡Hola! -le dijo alguien a sus espaldas
María se giró y se lo encontró ahí, quieto, frente a ella, a un palmo de distancia, con esa sonrisa picarona que tanto le gustaba.
-Te estaba buscando
-Lo he supuesto -le contestó él riendo -¿Entramos?
-Si
Entraron en la cafetería y se sentaron en una pequeña mesa situada en al fondo junto a la ventana. María se sentó pegada a la pared y Álvaro de frente.
Un chico rubio, alto y de ojos muy claros, parecía alvino, se acercó a su mesa para tomarles nota. Tras pedir, se alejó. Mientras esperaban a que le trajesen las bebidas, María miraba por la ventana y Álvaro miraba la mesa pensativo.
-¿Y bien? -empezó Álvaro la conversación
-¿Emm? -Le contestó María atónita, aún sumisa en sus pensamientos.
-Querías aclarar algo, ¿no?. Pues explícate
-Cierto. Pues..... No se por donde empezar.
-Por el principio estaría bien -le contestó riendo
-¡Muy gracioso! -dijo sacandole la lengua- A ver..... Yo....
-Tranquila. No tengo prisa -dijo Álvaro mientras acariciaba la mano de María que estaba sobre la mesa.
-La verdad es que no creo que haya un porque de lo que paso. No tiene explicación.
-Pues que bien... -ironizó Álvaro
-Déjame acabar por favor
-Adelante -le contestó serio mientras se apoyaba sobre el respaldo de la silla y la miraba fijamente.
-Pues... Digo que no tiene explicación, porque no entiendo porque lo hice. A mi no me atrae Carlos, fue un impulso, una confusión, una mezcla de circunstancias que me aturdieron.... Carla me habla de él casi a diario, como prácticamente no se ven me utiliza como medio de desahogo para su frustración. Yo no conozco a Carlos, prácticamente os conozco de la oficina las escasas horas que paso con vosotros, a ti es al que más conozco por otras circunstancias. -María dejó de hablar suspiró miró a Álvaro a los ojos y continuó- La idea de Carlos que hay en mi mente, no es la que yo he ido recabando por como le he visto, si no la formada por una chica que le quiere, aspectos que creo que nunca conoceré de él y sentimiento que tampoco se han despertado en mi. Pero esa visión de Carlos de otra persona estaba en mi cabeza.
En ese momento el camarero llegó con las bebidas interrumpiendo a María
-Gracias -le dijo Álvaro sonriendo al camarero -Continua -esta vez la sonrisa iba dirigida a María.
María le devolvió la sonrisa y continuó su "explicación" de los hechos por la parte en la que el camarero le había cortado.
-La broma de que Carlos viniese a bailar conmigo porque Carla se puso a bailar contigo sumado a la gran cantidad de alcohol que ingerí aquella noche. Defiendo y sostengo que todo ello fue la confusión que me hicieron actuar así. Creo que es la mejor explicación que puedo dar puesto que no tengo otra-terminó diciendo María sin dejar de mirar a Álvaro a los ojos.
-Me parece una buena explicación -le contestó este sonriendo
-Entonces, ¿Todo bien entre nosotros? -preguntó María esperanzada
-Claro. Pero.......
-¿Pero? -preguntó María asustada. Los peros nunca eran buenos siempre escondían algo que fastidiaba todas las ilusiones
-Ya no vas a beber más. ¡Si bebes no conduzcas! ¡Si sales y te llamas María no bebas!. Ahora cada vez que alguien beba y se desfase se llamará hacer un maría.
María rió ante lo bien que se lo había tomado Álvaro y se quedó mirándole mientras este hablaba y hacía bromas sobre lo ocurrido.
Finalmente consiguió apagarlo con un golpe y se recostó sobre la cama. Carla empezó a mirar aquella habitación con sumo detalle. No le sonaba. No recordaba haber estado allí nunca, ni tampoco sabía como había llegado.
Era una habitación de paredes color crema. Tenía una gran cama de matrimonio en el centro, cubierta por una colcha de color blanco, en la cual se encontraba Carla. La persiana estaba bajada, por lo que no se podía ver con claridad el interior de la habitación, pero si se diferenciaba un robusto armario de madera al fondo, y unas cortinas que se movían por el aire que circulaba a través de la pequeña abertura que había dejado la ventana abierta.
Carla decidió levantarse para averiguar en que lugar estaba, el por qué y si había alguien más allí. Al levantarse se percató de que aún tenía la ropa que se puso el día anterior y estaba algo húmeda. Abrió la puerta de la habitación y ando por el pasillo en dirección a lo desconocido. Llegó a una sala mayor que la habitación de la cual acababa de salir, por el aspecto parecía un salón, se adentro un poco más.
-¿Ya estas despierta? -le dijo Dani
-¡Oh!,¡Hola! ¡Buenos días! -contestó Carla buscando a Dani y encontrándolo sentado en el sofa viendo la televisión.
-¿Qué tal estas? -le preguntó mientras apagaba la tele y le indicaba que se sentara junto a él
-Mm.... Confusa. No me acuerdo de como he llegado hasta aquí. ¿Qué ha pasado? ¿Y los demás? ¿Están bien?
-Despacio -dijo riéndose por el bombardeo de preguntas que Carla estaba haciéndole .
-Lo siento -contestó Carla riendo
-Pues ayer...-comenzó Dani
-De eso me acuerdo. Ayer llegué a Madrid, cenamos juntos y luego salimos de fiesta todos.
-¿De qué te acuerdas? -preguntó Dani
-Pues que bebimos todos bastante- Empezó recordando- Que conseguí que Carlos saliese a bailar y con él vinisteis todos- Cuando dijo su nombre, se le vinieron muchos recuerdos a la cabeza.
Carla se quedó en shock, al pronunciar su nombre había recordado todo y el por qué estaba allí.
-¡Carla! ¿Carla? ¿Estas bien?
-Si, es sólo que.... acabo de recordarlo. ¿Dónde esta?
-¿Estás más tranquila? -le preguntó Dani acariciándole la espalda
-Si.
-Voy a llamarle -dijo Dani mientras se levantaba y marcaba un número
Carla le observaba como se alejaba y hablaba por el teléfono mientras la miraba de vez en cuando y la sonreía indicándole que todo iba a salir bien.
*Flashback noche anterior*
Al salir del pub, Carla y Dani se encontraron que alguien con un gran paraguas negro, estaba plantado frente a ellos en medio de la calle.
-Es...es..es.. -Carla no podía articular palabra
-Es Carlos - dijo Dani
-No, me refiero a.... -Carla no podía hablar, otra vez rompió a llorar quedándose inmóvil en la puerta del pub mientras era observada por Dani y por Carlos bajo aquel paraguas.
Dani la abrazó mientras Carlos observaba la escena bajo el paraguas y aferraba este con más fuerza.
-¡Tranquila! Ha sido una noche muy movida, vámonos y acarais esto en otro momento -le susurró al oido.
Carla se separó de Dani y miró a Carlos.
-Vale. Vamos -le dijo a Dani en el tono más firme que pudo.
-Espérame aquí un momento- Dani se acercó a Carlos y le dijo muy bajo- me la voy a llevar para que descanse, mañana cuando este más tranquila te llamo para que habléis.
Carlos se lo pensó mientras la miraba y acabó aceptando lo que su amigo le estaba diciendo.
-Toma así no os mojareis tanto -dijo Carlos dándole el paraguas a Dani y alejándose mientras era atacado por la lluvia.
Carla recordó el paraguas. Dani y ella vinieron con él. Se levantó del sofá y se dirigió a la entrada en su busca, necesitaba ese paraguas para sentirse segura. No lo encontró.
Dani terminó de hablar y se acercó a ella.
-¿Quieres algo? -dijo mientras miraba como Carla buscaba algo con ímpetu.
-Si. El paraguas con el que vinimos ayer.... ¿Dónde esta?
-¿El paraguas? ¿Quieres ir a alguna parte? Carlos va a venir en diez minutos.
-No, no quiero salir. Quiero ese paraguas. Significa algo y me gustaría tenerlo cuando hable con él.
-Pues.... está en el baño, como estaba mojado lo dejé dentro de la ducha.
-Vale -dijo Carla decidida a ir a por el paraguas
-¿Sabes dónde esta el baño? -le preguntó Dani riendo
-La verdad es que no -dijo riendo
-Ven te enseño la casa. ¿Quieres algo para cambiarte o estás cómoda así?
-Una sudadera me vendría genial. Estoy helada
Dani le enseñó dónde estaba el baño le dio ropa seca.
-Muchas gracias por todo-dijo Carla sonriendo
Dani le respondió con otra sonrisa.
En ese momentó sonó el timbre. Carla miró a Dani aterrorizada y empezó a dar vueltas nerviosa por la sala.
-Tranquila, va a ir todo bien -dijo mientras le guiñaba un ojo -voy a abrir
Dani se dirigió a la puerta y antes de abrir miró por la mirilla para comprobar quien era. Tras esto la abrió dando paso a Carlos.
-¡Hola! -le saludó este con tono alegre
-¿Qué tal? -le preguntó Dani sonriente
-Pues mal ahora que he vuelto a ver tu cara, es peor de lo que recordaba -dijo Carlos riendo
Dani también rió y le dió en el brazo a su amigo mientras lo acompañaba hacia el salón.
Al entrar ambos se quedaron parados en la puerta mirando a Carla.
-¡Hola! -dijo Carlos aún desde la puerta
-¡Hola! -le contestó mirándole fijamente
-Pues yo me voy a hacer unas cositas. No os mateis en mi ausencia -dijo Dani mientras cogía las llaves y se iba dando un pequeño portazo
-¿Cómo estas? -le preguntó Carlos quitándose la cazadora y adentrándose en el salón
-Pues..... no sabría decirte.
-Lo siento -dijo Carlos mirando el suelo
-¿Por qué lo hiciste?
-No lo sé
- Si hubiese sido yo la que se hubiese besado con cualquiera de tus amigos. ¿Qué harías? ¿Estarías ahora hablando conmigo? ¿Me hablarías ? -Carla hablaba con tono calmado y midiendo cada una de sus palabras para controlar sus propias emociones.
-No lo sé. Depende de por que lo hubieras hecho.
-Pues por eso mismo te lo pregunto yo. ¿Por qué lo has hecho Carlos?
Carlos iba a hablar, pero no sabía cómo hacerlo. Suspiró. Se frotó las manos nervioso y miró a Carla a los ojos.
-Me pillo desprevenido, no me lo esperaba para nada. No creo que sea una justificación porque puedes rebatir en que pude apartarme y no lo hice. Pero de verdad, que yo nunca la hubiese besado, fue por que me pilló de imprevisto, con la guardia baja.
Carla se sentó en el sofá e indicó a Carlos que se sentase a su lado. Ambos se quedaron en silencio mirando al vacío.
-Gracias por querer hablarlo -dijo Carlos rompiendo el silencio.
-No quiero que acabemos mal.
-Carla...-Carlos intentaba explicarse, pero no le salían las palabras adecuadas- Yo...
-No importa -le contestó entrelazando su mano con la de él.
-Después de lo que pasó, volví a mi casa a por el paraguas porque tenía miedo y "quiero que lo hagamos los dos juntos, que cada vez que estes insegura o te sientas incapaz porque no estoy cerca, cojas este paraguas y recuerdes el momento en que los dos entramos en el mar" -dijo Carlos mientras cogía el paraguas que Carla había dejado anteriormente junto al sofá
-¡Te acuerdas de mis palabras!
-¡Si! Me marcaron, y fue lo primero en lo que pensé al verte salir por la puerta de aquel pub y las que pasan en hilera una y otra vez por mi mente desde que supe que te fallé
-No importa
-Es que...
-Déjalo -le respondía Carla sonriente
-Entonces....
-Si -le contestó Carla mirándolo a los ojos
-Eres...
-No hables -Carla se acercó a él y le calló con un suave beso en los labios.
Carlos le apretó contra él y la besó con más intensidad. Carla le pasó sus brazos por detrás del cuello. Carlos posó su mano sobre la pierna de Carla y fue acariciándola. Carla se separó de él y le miró a los ojos. Ambos se quedaron quietos mirándose sin articular palabra, sus miradas era más expresivas. Carlos se levantó rápidamente del sofá tirando del brazo de Carla.
-Pero.... es la casa de Dani -dijo frenando un poco la carrera que Carlos estaba dando impaciente hacía la habitación.
-Me las debe -contestó riendo
Carla asintió. Se tenían ganas, era la perfecta reconciliación o quizás simplemente lo necesitaban.
*En otra parte de Madrid*
María estaba en la cocina terminando de fregar la taza que había utilizado para desayunar.
Como era habitual se encontraba sola, sus padres trabajaban y no tenía hermanos. Tendría que haber desayunado con Carla, pero eso..... es otra historia.
María tenía dos pensamientos en la cabeza desde la noche anterior y necesitaba aclararlos. Por qué le beso, ni ella misma podía responderse a esa pregunta, suponía que era una mezcla entre el alcohol ingerido y la imagen que se había formado de Carlos por como su amiga le hablaba de él. Y la otra pregunta que rondaba por su cabeza es que pensaría Carla y Álvaro de ella, le hablarían.
María llamó a Carla, pero esta tenía el móvil apagado. Supuso que no quería hablar con nadie, lo intentaría más adelante. Probó a llamar a Álvaro, este si daba señal. Tras dejarlo sonar durante más de cuatro tonos, contestó a la llamada.
-¿Si?
-¡Hola! -dijo María algo asustada
-¿Qué quieres? -le contestó Álvaro con tono seco
-Hablar contigo. Aclarar lo de anoche. No quiero que acabemos mal.
-Esta bien. ¿En una hora en el starbucks del paseo de la castellana?
-Perfecto- y acto seguido ambos colgaron el teléfono.
María se vistió y decidió ir andando, le pillaba cerca de casa.
Cuando llegó al lugar donde había quedado vio a mucha gente pero Álvaro no estaba por ningún lado.
-¡Hola! -le dijo alguien a sus espaldas
María se giró y se lo encontró ahí, quieto, frente a ella, a un palmo de distancia, con esa sonrisa picarona que tanto le gustaba.
-Te estaba buscando
-Lo he supuesto -le contestó él riendo -¿Entramos?
-Si
Entraron en la cafetería y se sentaron en una pequeña mesa situada en al fondo junto a la ventana. María se sentó pegada a la pared y Álvaro de frente.
Un chico rubio, alto y de ojos muy claros, parecía alvino, se acercó a su mesa para tomarles nota. Tras pedir, se alejó. Mientras esperaban a que le trajesen las bebidas, María miraba por la ventana y Álvaro miraba la mesa pensativo.
-¿Y bien? -empezó Álvaro la conversación
-¿Emm? -Le contestó María atónita, aún sumisa en sus pensamientos.
-Querías aclarar algo, ¿no?. Pues explícate
-Cierto. Pues..... No se por donde empezar.
-Por el principio estaría bien -le contestó riendo
-¡Muy gracioso! -dijo sacandole la lengua- A ver..... Yo....
-Tranquila. No tengo prisa -dijo Álvaro mientras acariciaba la mano de María que estaba sobre la mesa.
-La verdad es que no creo que haya un porque de lo que paso. No tiene explicación.
-Pues que bien... -ironizó Álvaro
-Déjame acabar por favor
-Adelante -le contestó serio mientras se apoyaba sobre el respaldo de la silla y la miraba fijamente.
-Pues... Digo que no tiene explicación, porque no entiendo porque lo hice. A mi no me atrae Carlos, fue un impulso, una confusión, una mezcla de circunstancias que me aturdieron.... Carla me habla de él casi a diario, como prácticamente no se ven me utiliza como medio de desahogo para su frustración. Yo no conozco a Carlos, prácticamente os conozco de la oficina las escasas horas que paso con vosotros, a ti es al que más conozco por otras circunstancias. -María dejó de hablar suspiró miró a Álvaro a los ojos y continuó- La idea de Carlos que hay en mi mente, no es la que yo he ido recabando por como le he visto, si no la formada por una chica que le quiere, aspectos que creo que nunca conoceré de él y sentimiento que tampoco se han despertado en mi. Pero esa visión de Carlos de otra persona estaba en mi cabeza.
En ese momento el camarero llegó con las bebidas interrumpiendo a María
-Gracias -le dijo Álvaro sonriendo al camarero -Continua -esta vez la sonrisa iba dirigida a María.
María le devolvió la sonrisa y continuó su "explicación" de los hechos por la parte en la que el camarero le había cortado.
-La broma de que Carlos viniese a bailar conmigo porque Carla se puso a bailar contigo sumado a la gran cantidad de alcohol que ingerí aquella noche. Defiendo y sostengo que todo ello fue la confusión que me hicieron actuar así. Creo que es la mejor explicación que puedo dar puesto que no tengo otra-terminó diciendo María sin dejar de mirar a Álvaro a los ojos.
-Me parece una buena explicación -le contestó este sonriendo
-Entonces, ¿Todo bien entre nosotros? -preguntó María esperanzada
-Claro. Pero.......
-¿Pero? -preguntó María asustada. Los peros nunca eran buenos siempre escondían algo que fastidiaba todas las ilusiones
-Ya no vas a beber más. ¡Si bebes no conduzcas! ¡Si sales y te llamas María no bebas!. Ahora cada vez que alguien beba y se desfase se llamará hacer un maría.
María rió ante lo bien que se lo había tomado Álvaro y se quedó mirándole mientras este hablaba y hacía bromas sobre lo ocurrido.