miércoles, 27 de noviembre de 2013

Libster Blog Award


Hoy estaba inspirada, me disponía a escribir un nuevo capítulo cuando me he encontrado con dos nominaciones a los premios libster Blog Award. Os engañaría si os dijese que me lo esperaba o que lo deseaba porque hasta hace un momento no sabía ni que existían y aún sigo sin entender muy bien de que tratan; pero como me parece feo ignorar los comentarios pues seguiré los pasos de las dos chicas que me han nominado :) Ante todo daros las gracias a Sandra Lore (http://unamorauryner.blogspot.com.es/2013/11/libster-blog-award.html) y a Enara González (http://milmontanasporescalar.blogspot.com.es/2013/11/nominada-liebster-award.html)

Las dos me piden que nomine a once blogs que me gusten pero sinceramente no leo ninguno. Leía uno el año pasado pero ya no existe, caminos sin fin que se cruzan o algo de eso era, así que nominaré algunos que me habéis dejado en los comentarios o que han mencionado en otra parte para mandaros todo mi apoyo y animaros a que sigáis escribiendo sea cual sea lo que os motive a hacerlo. Nunca dejéis de leer ni escribir ;)¡¡Besotes!!

1-http://belieber15.skyrock.com/
2- http://endlessroad1900.blogspot.com.es/
3- http://aurynmakesmyday.blogspot.com.es/
4- http://elmejorblogdeauryn.blogspot.com.es/
5- http://nuestrahistoriauncaminosinfinconauryn.blogspot.com.es/

Creo que a cinco no soy capaz de llegar pero esos son los enlaces que he  podido encontrar en mensajes y comentarios :)

Ahora me piden que conteste a 10 preguntas. Como son diferentes responderé primero a las de Enara y luego a las de Sandra.

-Responder a estas 11 preguntas:
1- ¿Como te decidiste a escribir una novela?
La verdad que siempre me ha gustado escribir de hecho lo hacía para mí. Reflejaba mi estado de animo en pequeños cuentos e historias pero no se lo he llegado a enseñar a nadie. Un día decidí escribir publicamente, colgarlo y que la gente me diese su opinión. La verdad que no se me ocurría sobre que escribir pero vi una novela sobre Auryn, la que dije al principio que leía pero que ya no existe y decidí escribir sobre este grupo.
2- ¿Ves cercano el final de la novela?
El final de la novela me lo he planteado muchas veces pero me da pena cortarla. Lo he preguntado en algunas ocasiones y me han dicho que la siga aunque lo haga a trompicones.  Siempre dejo los finales abierto para dar a entender a los que me leen o me leían, ya que tengo esto muy abandonado, que esta historia sigue en marcha.  
3- ¿Tienes alguna otra historia en mente?
La verdad es que no. Creo que si me comprometiese a  escribir me volvería loca del estrés. En estos momentos, mi vida no me deja tiempo suficiente para nada más.4- ¿Eres de las que usa imagenes de ropa y/o musica? ¿Por que?
Con esta pregunta intuyo que te refieres a si las añado en mis capítulos del blog. Pues la verdad es que no hago uso de imágenes ni sonidos. Tampoco me he planteado su uso. No lo veo necesario. Creo que lo que quiero expresar se ve bien reflejado con las palabras.5- ¿Que harias si supieras que Auryn lee tu novela?
Pues le daría las gracias por utilizar su tiempo en leerme y les pediría que me hiciesen alguna crítica constructiva respecto a mi forma de escribir. 6- ¿Como reaccionas ante comentarios negativos?
Muy bien, los comentarios negativos son los que más valoro. Son los que verdaderamente  te ayudan a mejorar. Por  supuesto que a todo el mundo le gusta que le elogien pero tener un público exigente respecto al contenido y la forma de expresarse me gusta.
7- ¿Que mensaje pretendes transmitir con tu novela?
Que soñar es otra forma de vivir la realidad y que no hay que derrumbarse cuando no se cumplan nuestros sueños. A base de esfuerzos y muchas caídas todo se acaba consiguiendo. En el programa del hormiguero unos muchachos llevaron una frase que decía: "Lo difícil se consigue. Lo imposible se intenta" Esa frase es real. Yo me la repito cada mañana.
8- ¿Cada cuanto tiempo subes cap?
Interesante pregunta jeje. No tengo plazos, ni tampoco quiero ponermelos. Siempre que lo he intentado me agobiaba más o mi imaginación se tomaba unas vacaciones...
Escribo porque me gusta, para reflejar mis estados de ánimo o como medio de desahogo o "desaburrimiento".9- ¿Que libros me aconsejarias?
Llevo un tiempo detrás del libro de Brújulas que buscan sonrisas perdidas de Albert Espinosa, los libros de Federicco Moccia también están muy bien, Los JJ del hambre, mi tigre es lluvia (es precioso),....10- ¿Te gustaria estudiar algo relaccionado con la literatura?
No, odio las letras. Soy más de ciencias.11- ¿Cuantos seguidores tienes en tu blog?
No lo sé, siete creo.

Aquí os dejamos las preguntas que os hacemos :

1.- ¿Desde hace cuánto qué escribes?
Esta novela hace más de un año creo. A escribir no públicamente desde que estaba en primaria.

2.- ¿En qué te inspiraste para escribir?
Si la pregunta se refiere a esta novela. Pues fue leyendo una novela sobre Auryn, no sabía sobre que escribir y me pareció buena temática.

3.- ¿Cada cuánto subes capítulo?
La he respondido en las otras preguntas

4.- ¿Qué te gustaría estudiar?
Antes de empezar la carrera quería estudiar medicina, pero no me alcanzó la nota :(

5.- Si pudieras esconderte en un sitio para alejarte del mundo, ¿a dónde irías?
Buena pregunta. La verdad es que no lo sé. Cuando me he querido alejar del mundo no iba a ningún lugar en particular ni tampoco me escondía. Me iba a correr sin dirección ni meta.
6.- ¿Tienes otras novelas?
No
7.- ¿Cuál es tu favorit@?
-
8.- ¿Cuál es tu canción favorita?

Es difícil quedarse con una canción. Creo que cada semana puedo decirte una diferente pero últimamente tengo la canción de Titanium todo el día sonando en la cabeza así que supongo que esa.

9.- ¿Esperabas que te nominase?
La verdad es que no. Desconocía la existencia de estos premios.

10.- ¿Cuál es tu serie favorita?
Más que es, era. El internado, me encantaba. También me gustaba Friends, antes la echaban en FDF pero dejaron de hacerlo y también está muy bien la de como conocí a vuestra madre, pero no puedo seguirla sólo veo un capítulo los martes.

11.- ¿Cuál es tu sueño?
Pues mi sueño es ser feliz. Encontrar un trabajo que me satisfaga como persona. 
Y un sueño más reciente, era bailar ballet, llevaba muchos años queriendo apuntarme a una escuela pero no encontraba ninguna que fuera adaptable a mis horarios así que practicaba en mi casa con videos de youtube- Pero este años por fin la he encontrado. Es una escuela municipal y además te preparan para el conservatorio. Estoy super contenta.



Lo que tienes que hacer cuando te nominan es:

-Nombrar el premio a la persona/blog que ha concedido la nominación.
-Hacerte seguidor/a del blog.
-Responder a las 11 preguntas que te hace.
-Conceder el premio a 11 blogs que te gusten, que acaben de empezar, que tengan pocos seguidores...
-Hacer 11 nuevas preguntas a quienes has premiado.
-Informar sobre el premio a cada uno de los blogs que nomines.

Ahora debo contestar a 11 preguntas.
1. ¿Por que te gusta escribir?
2. ¿Que influencias de otros escritores tienes?
3. ¿Has ganado algun concurso en tu colegio o instituto?
4. La novela, ¿se la has enseñado a algun amigo tuyo para que te de su opinion?
5. ¿Cada cuanto tiempo sueles escribir?
6. ¿Algun familiar te ha dado alguna idea a la hora de escribir?
7. ¿Quienes son tus mejores amigas?
8. ¿Cual es tu pelicula o libro favorito?
9. ¿Quienes son tus idolos?
10. ¿Te gusta tu novela?
11. ¿Como te sientes al estar nominada a un Liebster Award?

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Capítulo 37: Las personas cambian


 Días después. Carla deambula descalza por la casa . María esta sentada en el sofá. Están hablando.
- ¿Una fiesta? ¿Con ellos? ni de broma -contestó Carla
-No es salir de fiesta. Es una fiesta de trabajo -le responde María-  y no te muevas más y siéntate conmigo que no me apetece hablar a gritos.
-Sigue teniendo el apelativo fiesta y ya sabes que sus fiestas y yo no terminamos de casar- respondió mientras se sentaba en el sofá junto a María
-Vamos Carla, tengo que llevar un acompañante, y no te vas a quedar sola aquí. Por favor, ven conmigo -María insistía
-No me apetece volver a pasarlo mal otra vez María
-Pero no tiene que pasar nada, no tienes que acercarte a ninguno de ellos. Va a haber muchísima gente. Es de la empresa. Puede que ni os veais en toda la noche y si os veis siempre podéis sonreiros e iros hacia otra parte.
-¿Me estás proponiendo que vaya a la fiesta para que me tire la noche huyendo? -Carla reía sarcástica
-No. Te propongo que vengas como mi acompañante  y  que disfrutes de la fiesta
-¿Por qué no te acompaña Álvaro?
-Porque él también trabaja allí y va a llevar a su hermana. Además yo quiero que vengas. Por favor, es importante para mi. No me dejes sola.
-Eres una cansina
-Entonces, ¿si?
Carla se limitó a sonreír
-Genial. Vamos levanta el culo que tenemos que encontrarte el vestido perfecto -María se levantó de golpe tirando de los brazos de su amiga
-¿Encontrarme? -preguntó Carla atónita
-Yo ya lo tengo
-¿Cuándo es la fiesta esa?
-Mañana
-¿Mañana? -gritó Carla asustada
-Si, no te lo he dicho antes porque sabía que me dirías que no, pero como ahora esta todo más calmado, pues... -dijo María desvelando su plan
-Eres una zorra -le respondió Carla enfadada
-Pero me quieres -respondió estrujándole los mofletes con una mano


Era el día. Las dos chicas se encontraban frente al local. Carla miró una vez más su reflejo en el cristal, repasando detalle a detalle su vestimenta.
-Estas perfecta-le dijo María sonriente percatándose de la inseguridad de su amiga
Carla llevaba un precioso vestido negro de corte asimétrico que cubría la parte trasera de sus piernas por completo y las dejaba lucir desde la altura de la rodilla por la parte delantera. María, en cambio, llevaba un vestido azul eléctrico, largo, con un escote en la espalda que la dejaba totalmente al descubierto.
Carla respiro profundo. Se agarro del brazo de su amiga y ambas entraron en el local.
Allí, una cara conocida se acercó a ellas, las abrazó a la vez, ellas rieron divertidas por la efusividad de aquel abrazo. Era Dani.

-Vienes y no avisas si quiera. Eres una mala amiga. Te he echado de menos -soltó Dani de carrerilla dirigiéndose a Carla
-No te hagas el sueco. Seguro que sabías que estaba aquí -le respondió Carla sin prestar demasiada atención a la conversación
Dani se mantuvo en silencio y se limitó a sonreír.

-¿Me acompañaís a saludar al resto? están en la sala del fondo. -Añadió Dani
María miró a Carla estudiando su rostro
Carla estaba comenzando a responderle o al menos eso pretendía cuando Dani le advirtió que Carlos aún no había llegado por si eso le hacía sentirse menos incómoda.
-No voy a huir de él. He venido a divertirme -esto último lo respondió guiñando un ojo a María


Y ahí estaban todos. Con una copa de cava en la mano. Formando un pequeño circulo. Hablando los unos con los otros y todos con sus respectivos acompañantes. Dani captó su atención y todos se giraron. Se miraron entre sí y fueron hacia Carla para abrazarla.
-Gracias por venir -le susurró Álvaro al oido mientras le abrazaba
-Ya sabes como es María. Da miedo decirle que no -respondió riendo
María le dio un codazo a su amiga al oír el comentario.
David se acercó a ella sonriente con los brazos escondidos tras la espalda
-¿Y esto? -dijo Carla con un paquete de tiritas en la mano
-Por si hay un percance entre tú y nuestras fiestas para que estés bien preparada
Carla comenzó a reír a carcajadas
-¡Muchas gracias David!, ya estaré más tranquila esta noche, con mi paquete de tiritas seré imbatible.

Por la sala se paseaban camareros con bandejas de canapés y copas de cava. Carla cogió una de las copas y comenzó a beber. El cava no le entusiasmaba especialmente pero tenía demasiada sed.
O esa noche estaba demasiado nerviosa o la vejiga le había encogido considerablemente porque nada más acabarse la copa buscaba ansiosa un baño.
-María acompáñame al baño, no puedo más
María le dio su copa a Álvaro y acompañó a su amiga al aseo


Al volver del aseo. Muchos de los invitados a la fiesta se encontraban bailando en el centro de la pista. Dani y Laura entre ellos, se miraban a los ojos mientras bailaban al son de la música. Carla sonrió al ver la escena. Álvaro se acercó hacía ellas y las invitó a bailar.
-No, bailar vosotros. Estoy bien aquí
María y Álvaro se miraron y la llevaron a rastras hacia la pista de baile
-Sois unos pesados. Que lo sepáis -dijo Carla como protestar para no montar una escena en aquel lugar
Ambos rieron
-¿Y Carlos no va a venir? -preguntó Carla de repente pero sin dejar de bailar
-Ya está aquí. Llegó mientras estabais en el baño -le respondió Álvaro mirándola con interés por conocer su reacción
-Ah -contestó con media sonrisa en el rostro- ¿venía sólo?
-No

Carla dio el tema por zanjado y continuo bailando. Cerca de ellos se encontraba Blas, estaba estático. Mantenía una conversación en susurros con una chica.
-¿Quién es esa? -preguntó Carla de nuevo interesada con la mirada fija en Blas y su acompañante
-Es Virginia
Carla se quedó pensativa. Álvaro la sacó de dudas asintiendo. ¿Entonces? ¿Con quién había venido Carlos? y ¿dónde estaba?
-Me voy a sentar un rato -dijo Carla dirigiéndose al lugar donde antes había estado tomando las copas.
Álvaro y María asintieron y empezaron a bailar algo más acaramelados. Carla sonreía al ver la escena.
Buscó a Carlos entre la gente, en la pista, en la cola de los baños. No estaba. Cogió otra copa de cava y se sentó a observar como transcurría la fiesta. Volvió a buscar a Carlos con la mirada pero fracasó en el intento. No estaba.
-¿Buscas a alguien? -le preguntó una voz a su espalda
Carla se atragantó con el cava y empezó a toser. Carlos se colocó a su lado dándole unos leves golpecitos en la espalda.
-Gracias -le respondió la chica al recomponerse
-De nada. ¿Cómo lo estás pasando?
-Bien
-Pues si que ha cambiado tu concepto de fiesta. Estás aquí sola, con una copa en la mano y sin bailar -respondió Carlos en tono burlón
-Las personas cambian -le respondió está guiñándole un ojo
-Ya veo, ya -contestó riendo - ven, quiero presentarte a alguien -dijo Carlos cogiéndola de la mano y guiándola por aquella sala

Carla lo acompañó hasta donde estaban Blas y Virginia. Aún seguían hablando en susurros.
-Gracias por cuidarmela -le dijo Carlos a Blas sin soltar la mano de Carla
-Bueno no sé quién a cuiado a quien hoy -respondió Virginia sin percatarse de la presencia de Carla
-Virginia -dijo Carlos llamando la atención de esta -ella es Carla -anunció a la vez que apretaba más la mano de Carla aferrada a la suya
-Hola -dijo la chica acercándose a darle dos besos a Carla
Ese saludo se notó tenso e incómodo sobre todo por una de las partes.
-¿Tú también trabajas aquí? -le preguntó Virginia a Carla
-No, he venido de acompañante
-¿De quién? -dijo mirando las manos entrelazadas de Carlos y ella sin entender el motivo-  Es extraño que no nos hayan presentado antes
-Con una amiga -respondió soltando la mano de Carlos- Hace mucho que no vengo por aquí
-Ah, pues encantada -le dijo la chica sonriente -¿Carlos bailamos?
Carla soltó una leve risilla.
-Si -respondió este dejando a Carla boquiabierta al lado de Blas -las personas cambian- terminó la frase guiñándole el ojo a Carla


















viernes, 23 de agosto de 2013

Capítulo 36: El rey león


Los meses van  pasando. No han arreglado su problema. Ni siquiera lo han intentado. Ambos. Cabezotas. Testarudos. Tal para cual. Han dejado pasar el tiempo como si así se olvidaran el uno del otro.
Han rehecho sus vidas. Carlos mantiene una relación podría decirse que estable con Virginia mientras Carla no mantenía ninguna relación seria. No quería detenerse. Quería experimentar. Conocer gente. Comparar. Esta vez de verdad. Si comparar provocó todo este embrollo, comparando saldría de el. Pesaba que así podría encontrar al chico perfecto para ella. Lo que no sabía, o no quería saber, es que ya lo había encontrado.
Las amigas de Carla no estaban muy de acuerdo con su comportamiento. Con esta nueva actitud. Pero era su vida y no había quien la hiciese cambiar de opinión. Cabezota como nadie. María se llevo un tiempo intentando convencerla de que hablaran pero finalmente acabó rindiéndose. María la iba poniendo al día de todo lo que sucedía por allí.

Sonó un leve pitido. Un mensaje de María, "Madrid es muy grande, te hecho de menos y soy experta en camuflaje". Carla soltó una carcajada. Rápidamente respondió el mensaje, "Original forma de decirme que vaya a visitarte. Como me ha hecho gracia te prometo que lo pensaré. I love you"
Al momento le entró una llamada al móvil, como lo tenía en las manos lo descolgó enseguida.

-Dime petarda -dijo Carla descolgando el teléfono
-¿Cómo que te lo pensarás? -dijo María con tono enfadado pero riéndose a la vez -Ni pensar ni leches en vinagre, esta noche haces la maleta, mañana coges un tren y te plantas en mi casa.
-¡Uf!, mañana es muy precipitado.
-Carla, tia. ¡Que vengas! Enserio no tienes porque verle o verles si no quieres. Pero por huir de alguien no me castigues a mi de disfrutar de mi mejor amiga
-No sé María, me lo pensaré y ya te comento
-No quería recurrir a esto, pero.. -empezó María con tono misterioso- tengo dos entradas para ver el rey león, son para pasado mañana y..
-¿El rey león? ¿enserio? haber empezado por ahí. Ya lo he pensado. Voy -contestó Carla super entusiasmada
-Y la idea de verme a mi pasando ¿no? -dijo María indignada
-Era broma
-Si claro, claro
-Que tonta eres, bueno te cuelgo maría de la o,que tengo una maleta que preparar.
-Bye. Bye. Mi picolísima. Dama...
-Me dejó más sólo que un desierto dibidibidibida -continúo cantando Carla mientras reía -hasta mañana petarda, no me dejes mucho tiempo sola en la estación que sufro
-No, aguarda.

Carla subió a por su maleta burdeos y empezó a meter ropa cual poseída.
-¿A dónde vas? -le preguntó su madre asomando la cabeza a la habitación
-A casa de María
-¿Que María?
-Mi amiga de Madrid, no la veo desde aquella vez -dijo con tono apagado- y vamos a ver el rey león -terminó la frase con gran entusiasmo
-Me alegra verte tan motivada. Te viene bien alejarte de eso que te preocupa tanto que no me quieres decir
-Mamá no insistas -le contestó Carla viéndola venir.
-Bueno pues disfruta de esos días allí cariño. ¿Cuándo te vas?
-Mañana
-¿Mañana? Pero niña las cosas no se hacen así. Seguro que no tienes ni los billetes. Que niña de verdad, siempre dejándolo todo para el último momento -La madre de Carla seguía protestando sobre la poca organización de su hija mientras salía del cuarto de esta

Carla cogió el ipad. Buscó billetes hacia Madrid que saliesen al día siguiente. De tren no había. Mierda. ¿Y ahora qué? De avión es muy caro. Ave no hay desde Cádiz sería un lio. Bus.. ¿Bus?. Es más lento, pero es muy económico y mejor que nada. Buscó billetes de autobús y encontró uno que salía a las siete de la mañana de su ciudad. Joder encima tenía que madrugar. Bueno todo sea por ver el rey león. Compró el billete y llamó a María para informarle de la hora aproximada de llegada y de la estación en la que debía recogerla.

Esa noche no durmió. Estaba muy nerviosa. No sabía si por el espectáculo o por como reaccionar si casualmente se encontraba con alguno de los chicos. Para que engañarse. Temía encontrarse a Carlos. Se mirarían siquiera. Una duda tras otra fue formulándose en su mente formando una cadena interminable cuya respuesta desconocía.

El viaje se le hizo más ameno de lo que esperaba. Cuando quiso darse cuenta ya estaba entrando en Madrid. La estación de autobuses era diferente a la de trenes. Estaba más calmada. no había semejante ajetreo. Podía respirar y caminar sin ser empujada o golpeada por maletines que se balanceaban al compás del caminar de quien lo portase. Divisó unos bancos y se encaminó arrastrando su maleta hacia ellos para sentarse. Cuando iba a apoyar su trasero sobre el asiento escuchó a alguien gritar su nombre. Levantó la cabeza y vio a María correr a toda prisa en su dirección.

Carlos en la otra punta de la ciudad, estaba en una terraza tomando unas cervezas con unos viejos amigos.
De vez en cuando miraba hacia el infinito como buscando algo y luego volvía a introducirse en la conversación como si en ningún momento hubiera estado fuera de ella.
-¿Dónde está Virginia? -le preguntó uno de sus amigos
-De compras con su madre
-¿No te pidió a ti que le acompañaras?
-Si, pero no me apetecía hacer colas y sujetar bolsas -contestó riendo
-Chico inteligente -comentó otro amigo dándole unos golpes en la espalda mientras todos reían

El móvil de Carlos comenzó a sonar. Contestó sin mirar quién llamaba.
-¿si? -respondió al descolgar
-Carlos, ¿haces algo hoy? -le preguntó Dani
-Ahora estoy tomando unas cervezas con unos amigos, ¿quieres venir?
-No, ahora estoy con Laura. Pero esta noche me apetece salir por si te apuntas
-¿Por dónde? -preguntó Carlos interesándose por el plan
-Por el centro, cenamos en mi casa antes
-Me apunto. A las once me tienes en tu casa.
-Vale. ¡Hasta luego! -y colgaron

La tarde transcurrió rápida y amena. Dani y Carlos salieron de fiesta como habían acordado.
-¿Has llamado a estos? -preguntó Carlos
-Sí, pero no vienen. David está por ahí. Blas ha quedado con no se quién y Álvaro me dijo que iba a ver a María que la tiene algo abandonada -le respondió Dani
-¿Pero siguen juntos?
-Sí. Bueno ya sabes, a su manera -le respondió Dani
Entraron en un pub y se pidieron una copa. La noche transcurría entres conversaciones serias y bromas de amigos. Se divertían. La noche era joven. Y ellos estaban dispuestos a disfrutarla.



En la otra parte de la ciudad. Casa de María.
-Carla, ¿te apatece salir esta noche? -le preguntó María tras haber ayudado a su amiga a instalarse en su casa
-No. Estoy cansada. El viaje ha sido un palizón de los gordos -le respondió Carla
-Que exagerada eres. Bueno pues nos quedamos aquí. ¿Te hace una peli y palomitas?
-Me hace, me hace.

María fue a la cocina, cogió uno de los paquetes de palomitas y lo metió en el microondas. Mientas el paquete daba vueltas sobre el plato del microondas y las palomitas estallaban en su interior, María revisó su móvil. Tenía varios mensajes. Los fue contestando uno a uno sonriendo. El último era de Álvaro, le preguntaba si tenía algo que hacer aquella noche. Le respondió que tenía visita. Álvarose quedó pensativo. Quién estaría en su casa a esas horas. Sería alguna amiga. Pero ella solía decirle siempre el nombre de la persona con la que estaba aunque él no la conociera. Al final decidió preguntarle quién era su acompañante. María miró la pantalla del móvil, "¿quién se me ha adelantado? quiero desear esta noche su suerte"
-¿Suerte?, si tu supieras Álvarito -dijo María en voz alta
-¿Hablas sola? -le preguntó Carla gritando desde el salón
-No, con las palomitas que están tardando demasiado y verás que la mayor parte serán bolitas de maíz que no han estallado. Ya no compro más de marca blanca -mintió su amiga sonando bastante convincente
-Entonces era mejor que estuvieras hablando sola, disimula más tu locura –le respondió Carla riendo
-Todo lo malo se pega amiga –le contestó María mientras respondía el mensaje de Álvaro, “No te pongas celoso, es una chica. Es Carla”.
Álvaro se quedó boquiabierto al leer la respuesta. Carla había vuelto. Rápidamente la llamó curioso por saber más.
-Dime –le respondió María susurrando para que Carla no le escuchase esta vez
-¿Por qué susurras? ¿De verdad está Carla ahí contigo? –le preguntó Álvaro aún perplejo
-Si, para que no me escuche
-¿Cuánto tiempo hace que está en Madrid? ¿Por qué no me lo has dicho? Tengo que hablar con ella…
-Ey para el carro. Ha llegado esta tarde. Ha venido porque la he chantajeado para que me visitase. No Álvaro. Aún no. Primero tiene que hablar con quien ya sabes.
-Ya
-Y no le digas a nadie que ella está aquí
-Está bien y ¿cómo vas a hacer para que hablen? Sinceramente dudo que vayan a hacerlo por voluntad propia y menos si uno de ellos no sabe que ambos están en la misma ciudad
- De momento sólo tengo pensado como entretenerla y que se despeje, el reencuentro es algo que aún tengo que planear
-¿Qué has pensado?
-Pues mañana vamos a ver al rey león –sonó un pitido producido por el microondas indicando que ya había acabado el tiempo y las palomitas estaban listas – ya te iré contando. Espero convencerla pronto que tengo ganas de verte. Te dejo que va a sospechar –y le colgó.
María sacó el paquete de palomitas del microondas, empezó a notar una subida de la temperatura en sus dedos. Quemaba. Tiró el paquete sobre la encimera y sacudió su mano. Cogió una servilleta para no tocar el paquete directamente y vertió las palomitas en un bol. Regresó al salón con el bol entre las manos. Carla no estaba allí.

-Carla. ¿Dónde estás? –gritó María preocupada dejando el bol en la mesa
-En el baño –gritó su amiga
-Echa colonia después –le respondió María riendo
-Mi caca huele a rosas
-Si, marchitas
-Además estoy haciendo pis – se escuchó un pedo- eso ha sido un regalo, aromas de la casa, mucho mejor que tu colonia -seguía hablando Carla a gritos
-Que cerda eres tía. Voy eligiendo la película mientras rocías mi baño con tus aromillas
-Perfecto –contestó Carla riendo a carcajadas



En otro lugar de Madrid. Álvaro estaba tumbado sobre su cama pensativo .Carla estaba allí. ¿Qué debía hacer? .María le pidió que se mantuviera al margen hasta que Carlos y ella hablaran. Carlos ahora era muy feliz con Virginia aunque cuando alguien nombraba a Carla o salía algún tema que la relacionase se quedaba pensativo, cambiaba su expresión. Debían aclarar sus diferencias. Todo no iba a ser como antes, eso era muy difícil por no decir imposible que sonaba peor.
-Tengo ganas de verla de nuevo –pensó Álvaro una y otra vez – esos dos se van a ver “casualmente” muy pronto –terminó susurrando Álvaro mientras se ponía de costado sobre el colchón y cerraba los ojos.




Un nuevo día empezó o más bien el día esperado empezó. Carla estaba histérica. Corría de un lado para otro nerviosa. Llevaba mucho tiempo queriendo ver ese musical pero nunca había tomado la iniciativa e ir con María la entusiasmaba aún más. Lo dicho estaba histérica dando vueltas por la casa.
-Carla para quieta. Aún quedan seis horas
-Quiero que llegue ya la hora. Venga vístete ya
-Pero el espectáculo no va a empezar antes. Además es cerca de mi casa no tengo ganas de pasar calor esperando.
-Pues damos un paseo si quieres pero vámonos.
-Pues si tantas ganas tienes de salir vamos a hacer recados. Tengo que hacer la compra, recoger unos papeles de la oficina y limpiar el coche.
-Está bien. Mientras estemos entretenidas y se pasa el tiempo rápido lo que quieras
-Que chollo eres cuando estas nerviosa, tendré que probarlos más a menudo
Carla le dio un cosqui
-Que alivio es darte un cate, tendré que probarlo más a menudo –le contestó riendo

Las dos chicas salieron del edificio en busca del coche para lavarlo, meter en él la compra, recoger los papeles y regresar a casa.
-Nunca había estado en un túnel de lavado –dijo Carla mirando atentamente como se movían los rodillos
-Si querías que tu coche dejase de ser blanco con pintarlo habría bastado no hace falta convertirlo en negro de forma natural –dijo María riendo
-Yo limpio el coche a mano imbecila. Manguera, esponja y jabón

Tras haber dejado el coche como los chorros del oro fueron al supermercado para llenar la nevera.
-¿Has hecho lista de lo que nos hace falta?
-No, nunca la hago
-Pues muy mal. Así sólo compras caprichos y olvidas lo que de verdad necesitas. Eres una derrochadora.
-Como se nota que este año has estudiado economía
-Quería utilizar los conceptos aprendidos y no sabía como –le respondió Carla. Las dos amigas se miraron y empezaron a reír a carcajadas.

Última parada. Recoger los papeles. María llevo el coche hasta su oficina.
-¿Vienes o me esperas en el coche? –le preguntó María mientras se  bajaba del asiento del conductor
Carla miró el edificio
-¿Vas a tardar mucho?
-No creo. Espérame aquí. Si te agobias te dejo las llaves cierras y te das una vuelta. Si necesitas algo estoy en la planta de arriba.
-Vale.

María salió escopetada hacia la oficina. Debía tardar lo menos posible. Saludo a la recepcionista sin comprobar siquiera si esta la estaba mirando. Subió las escaleras de dos en dos, suerte que se había puesto sandalias planas ese día. Se dirigió hacia su mesa y empezó a buscar los papeles que necesitaba por los cajones.

-¿Qué buscas? –le preguntó una voz
María asomó la cabeza. Era Jilgorio.
-Busco los papeles que me entregó ayer
-Están en el despacho acristalado.
-Vale, gracias. ¿Qué hacen allí?
-Necesitaban las letras y les dí permiso para cogerlas
-Vale, voy a por ellos entonces

María se dirigió hacía aquel despacho. Estaban todos. Todos los chicos allí reunidos.
-Siento interrumpiros pero necesito los papeles que habéis cogido de mi mesa –dijo María sin entrar del todo en el despacho
-¿Todos? –le preguntó David –luego te los acercamos, estamos examinando las propuestas
-Los que tienes un possit verde están revisados y aprobados, esos os los podéis quedar. Los que no tienen nada me los tengo que llevar
-¿Pero hoy no tenías el día libre? –le preguntó Carlos
-Si, por eso me lo llevo a casa –dijo María justificándose
-Vaya planazo para un día libre, venir a la oficina a recoger papeles. Cuando tenga días yo te pediré ayuda para divertirme –le respondió Carlos riendo sarcástico
María rió su gracia. Si él supiera el plan que tenía y quién la esperaba abajo no reiría tanto.
-Ahora te los doy –le respondió Álvaro separando los que tenían possit de los que no
 María salió de aquel despacho. Después salió Álvaro con los papeles en la mano y cerró la puerta tras él.
-Gracias –dijo María cogiendo los papeles
Álvaro se acercó a ella y le dio un leve beso en los labios.
-¿Y Carla?
-La he dejado abajo no creí conveniente que subiese conmigo y menos mal
-¿A qué hora vais a ver el rey león?
-El espectáculo empieza a las ocho. Pero lleva todo el día histérica, ahora voy corriendo a comprobar si sigue viva
-Divertiros –se despidió con otro leve beso y volvió a entrar en la oficina


María regresó al coche y allí estaba su amiga con las ventanillas bajadas y los pies en el salpicadero parece ser que tarareando alguna canción.
-Papeles recogidos –dijo María con los papeles en alto a la vez que entraba en el vehículo
-Has tardado
-Los papeles no estaban donde los dejé, los cogieron. Pero ahora ya nos podemos ir, un espectáculo nos espera
-Yeahhh! –gritó Carla

El espectáculo transcurrió rápidamente. Debe ser que cuando algo te gusta o te lo pasas bien el tiempo le da por correr para fastidiarte. Carla y María salieron con el culo dolorido de estar tantas horas sentadas y con las lágrimas saltadas
-Gracias –dijo Carla abalanzándose sobre su amiga para abrazarla –me ha encantado. Gracias. Gracias. Gracias
María le dio un beso en la mejilla y la abrazó fuerte
-No me las des, a mi también me ha encantado y tenía ganas de verte
Las chicas salieron del edificio destacando y criticando diferentes aspectos del espectáculo.
-Voy al baño, no aguanto más. ¿Vienes? –dijo María dando pequeños saltitos para aguantar un poco más
-No, te espero sentada en las escaleras. Necesito que me de el aire un poco
-No tardo –dijo María corriendo en dirección al aseo
Carla se sentó en los escalones sonriente y se quedó mirando un punto fijo en el horizonte.


Por otra parte, Álvaro guiaba a Carlos hacía un nuevo restaurante del que había oido hablar maravillas.
-Álvaro creo que estamos dando vueltas a lo tonto, ¿no hemos pasado ya por aquí?
-Cómo te va a sonar si vas todo el rato mirando el móvil, cualquier día te empotras contra una farola –le contestó riendo
-La funda de mi móvil me da más conversación que tú. Si no me entretienes algo tendré que hacer –respondió Carlos picado
-Quédate con el camino por si te gusta el sitio. La zona es bonita
Carlos le hizo caso y guardó el móvil en el bolsillo. Continúo el camino observando los edificios por los que pasaba
-Parezco un turista mirando tanto
-Físicamente das el pego. Guiri –dijo Álvaro riendo
A Carlos también le hizo gracia y comenzó a reír.
-Ahora sé dónde estamos, pero hay un camino más corto, es que me has hecho andar de más para nada –dijo Carlos protestando entre risas lo que convertía la protesta en un enfado poco convincente
-Si quieres podemos parar a descansar
-Buena idea
-No lo decía enserio
-Mala suerte –respondió Carlos dirigiéndose hacia unos escalones de mármol
Al acercarse e irse a sentar. Vio a una chica. Miró a Álvaro para ver si él también la veía y no era un sueño. Álvaro asintió.
-¿Carla? –logró decir Carlos sin creerse demasiado lo que estaba viendo
La chica giró la cabeza al oír su nombre. Y allí le vio. A escasos metros de ella. Parado. Mirándola. Observándola detalladamente. Con ganas de comprobar si verdaderamente se tenían delante el uno al otro o era todo producto de su imaginación.
Carla miró al lado de Carlos. Álvaro también la observaba, pero este no parecía tan sorprendido de verla. Dirigió su mirada hacia el suelo, se frotó las manos contra el pantalón porque le habían empezado a sudar por los nervios.
Volvió a dirigir la mirada hacia el rostro de Carlos.
-Sí, soy yo – es lo único que pudo contestar
Carlos respiró profundo. Cerró los ojos y apretó los puños. Estuvieron un rato inmóviles en esas escaleras con Álvaro presenciando la escena.
María apareció y se quedó perpleja al ver esa escena que transcurría a cámara lenta.
 El tiempo, un ser revoltoso que le gusta jugar en tu contra y poner las cosas difíciles y la única forma de vencerle es no olvidando que uno mismo es quien tiene verdaderamente el control del tiempo; basta con darle la vuelta al reloj cuando toda la arena este abajo.
María miró a Álvaro que le indicaba que se fueran. Miró a Carla que aún no se había dado cuenta de su presencia allí. Se sentó a su lado. Carla miró a María a los ojos. Se comunicaron a través de la mirada. Ellas eran capaces de hacerlo. Carla asintió con la cabeza.
Álvaro y María se alejaron de aquel lugar sin pronunciar palabra.
-Lo siento – volvió a hablar Carlos mirándola a los ojos
Carla llevaba tiempo queriendo escuchar esas dos palabras. Todo el enfado que había acumulado hasta entonces se esfumó.
-Está bien –le respondió con las lágrimas saltadas de nuevo- yo también lo siento Carlos
Carlos se acercó a ella. Colocándose enfrente y mirándola a los ojos.
-¿Qué haces aquí? –le preguntó Carlos
-Vine ayer por la tarde. María me invitó a ver el rey león y no me pude resistir.
-¿Te vas a quedar más días? –le preguntó Carlos con gesto serio y nervioso
-Sí
-Te fuiste corriendo… -dijo Carlos volviendo a mirar al suelo
-No te comportaste como debías –le respondió Carla
Ambos se miraron a los ojos y unas lágrimas recorrieron sus rostros.
-Lo siento –dijeron al unísono






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Pido disculpas por haber abandonado el blog tanto tiempo y no haber avisado de ello. Me he ido de vacaciones y no he escrito nada. Ya dije que yo los capítulos los subo conforme los escribo, este lo acabo de terminar hoy, no tengo reservas para ocasiones como esta.

He creado un twitter del fanfic, para que os enteréis de cuando se suben capítulos y no tengáis que estar mirándolo constantemente o cualquier otra cosa que veáis oportunas.
Admito que me hagáis críticas o comentarios siempre que no sean ofensivos y tengan un fin constructivo.

¡Muchas gracias por leerme! Espero que lo drisfrutéis ;)

Twitter del blog: @masalládelarealidad





jueves, 20 de junio de 2013

Capítulo 35: No ha sido buena idea


Carla alzó los ojos del libro que estaba estudiando para el examen de anatomía e histología humana. Trataba de repetir mentalmente uno de los párrafos importantes que había subrayado anteriormente. Se atascó y volvió a mirar la página. Volvió a intentarlo. Nada. Su concentración escaseaba. Se llevo las manos a la cabeza y escondió el rostro entre ellas. No podía quitarse ese pensamiento de la cabeza. "porque te quiero" y a Carlos enfadado. Se suponía que era una despedida agradable, una noche mágica, pero estaba visto que cada vez que salía de fiesta con ellos pasaba algo que le afectaba y no para bien precisamente. Estaba condenada a ello. Carla negó con la cabeza e intentó de nuevo memorizar aquel párrafo. Nada. Seguía sin entrarle. Cuando pasaba eso era inútil insistir. Se levantó del escritorio y cogió su móvil. Trasteo un rato con el, buscó  a Carlos entre sus contactos y se quedó mirando la pantalla del móvil sin realizar ningún movimiento más. La pantalla cambio. La estaban llamando. Álvaro la llamaba. Reclinó la llamada. Volvió a encontrarse con el nombre de Carlos reluciendo en la pantalla y los iconos de whatsapp y llamada bajo el nombre. Le dio a whatsapp. Escribió un simple hola, lo miró, negó con la cabeza, borró el mensaje y dejó el móvil.
¿Qué estaba haciendo con su vida? No hacía nada por arreglarlo con Carlos porque creía que olvidarlo era lo mejor, se autoconvencia así misma de que era lo correcto.
El teléfono volvió a sonar. Se acercó para ver de quién se trataba. Álvaro de nuevo. Volvió a colgarle. Desde aquel día no había parado de llamarla. 
Carla lo quería todo. Quería a Álvaro porque era asombroso, siempre estaba ahí para cuando ella le necesitaba y era un chico muy positivo. Pero, realmente, estaba enamorada de Carlos, él le ayudaba a ser mejor de lo que era. 
Cuando realmente debía decidir, se quedó callada. No tuvo el valor de enfrentarse a sus problemas. Evitaba a uno y no daba la cara ante el otro. Lo que la convierte en una cobarde. 

*Flashback*

Carlos regresó a su casa.Estaba furioso. Le había mentido. Recogió las cosas de Carla de manera agresiva y con rapidez. Cogió las maletas y las llevó a la entrada de su casa. Miró el móvil, le dio a rellamar y se puso el teléfono pegado a la oreja

-Carlos, yo...
-¿Sabes venir a mi casa o voy a buscarte? -le contestó Carlos
-Pensé que no me querrías allí en este momento -le dijo Carla sin responder a su pregunta
-¿Sabes venir o no?
-Si
-Pues aquí te espero- dijo en tono serio y colgó

En poco más de media hora Carla se presentó allí. Se saludaron con un leve gesto de la mano y no articularon palabra.

-Carlos de verdad que no paso nada, le estas dando más importancia de la que tiene -dijo Carla rompiendo el silencio
-Si de verdad crees que tiene poca importancia ¿por qué me lo ocultaste? ¿por qué no me lo contaste ese mismo día riendo como una anécdota graciosa?
-Porque sabía que te pondrías como te estas poniendo ahora. 
-Te hubiera creido, no me hubiese enfadado
-Lo siento, tienes razón debí decirtelo -dijo Carla sonriendo
Carlos aún estaba serio.
-¿Qué pensaste cuando le viste? -le preguntó a Carla
-¿Qué? -contestó la chica sorprendida
-¿Te gustó?
-No me fijé. Fue un incidente Carlos.
-Carla por favor, no me creo que no vieses nada. Además Álvaro dice que comparaste...
-Álvaro ha dicho hoy muchas tonterias seguidas
-Entonces, ¿no te gusta Álvaro?
-¿Eso que tiene que ver?
-Contestame
-Te quiero a ti
-Lo sé. Pero respondeme -Carlos insistía
Carla se mantuvo en silencio pensativa. Carlos la observaba.
-Lo imaginaba -dijo Carlos elevando el tono de voz -mañana te espera un largo viaje será mejor que te acuestes ya 
-Pero...., está bien ¿dónde dormiré?
-Acuéstate en mi cama. Mañana te despertaré, tú descansa.
-¿Vienes? 
-No, yo dormiré en el sofá
Carla se fue hacía la habitación de Carlos arrastrando los pies entristecida. Todo iba de mal en peor. Se metió en la cama. Las sábanas olían a él. Se tapo hasta la cabeza, rodeándose por aquel aroma. Se quedo dormida con el deseo de que a la mañana siguiente todo no hubiera sido más que una pesadilla.

*Fin de flashback*


Carla se dirige al armario y coge una sudadera gris de la estantería de arriba. Se la acerca a la cara. La huele. Unas lágrimas empiezan a recorrer sus mejillas. Se la pone y se tira sobre la cama sollozando. Era de Carlos. Se la robó el último día que estuvo en Madrid, como excusa para que la llamara preguntando por su sudadera pero no fue así.

La madre de Carla entro en la habitación de su hija y la vio tirada sobre la cama.

-No puedes pasarte la vida así cariño. No sales de esta habitación. Debería darte el aire. Llama a alguna de tus amigas y sal a despejarte. 
-No me apetece mamá -le contestó Carla intentando que su voz sonará lo más calmada posible.
-Creeme, te hará bien -dijo acariciandole la cabeza.
-Mejor me voy a correr -dijo levantándose de la cama -es lo que realmente me despeja
-Como quieras, pero deberías cuidar más tus relaciones
-Lo sé mamá -dijo Carla con lágrimas en los ojos. Su madre lo decía en otro sentido, pero había dado de lleno en la raíz del problema.

Carla se puso ropa deportiva, cogió el reproductor de música y se fue a correr. No se marcó un recorrido ni un tiempo. Corría por el simple hecho de alejarse del mundo.




Madrid. Carlos está parado en la acera esperando a que el semáforo se ponga verde para cruzar. Mira a su alrededor. Ve a un pareja que camina abrazada en su dirección. Mira hacia otro lado. Otra pareja está besándose a su lado. Mira al frente. Otra pareja se persigue bromeando. Que de gente feliz y enamorada. En ese instante le viene Carla a la cabeza. El semáforo se pone verde. Mientras cruza saca el móvil de su bolsillo izquierdo. Busca en la lista de contactos. Niega con la cabeza. Vuelve a guardar el móvil. Pocos segundos después este empieza a sonar. Lo coge a toda prisa. Nervioso. Sonriente. Esperanzado. Descuelga sin mirar de quién se trata. Es Virginia, una vieja amiga. Carlos habla con un tono desilusionado. Virginia lo nota y le pregunta el motivo. Carlos se recompone y vuelve a hablar con la alegría que le caracteriza. 
Desde que Carla se marchó. No había vuelto a hablar con ella. No habían mantenido ningún tipo de contacto. Él había empezado a quedar con Virginia, vivía en Madrid, él sabía que las relaciones a distancia no estaban hechas para él. Eso fue lo que le dijo antes de marcharse. Se arrepentía. Realmente la quería.

*Flashback*

Carlos se dirigió a su habitación bien temprano para despertar a Carla. En apenas unas horas debía coger un tren para regresar a su casa. Al llegar a su habitación, la encontró en una postura algo difícil de describir. Esta chica se movía demasiado mientras dormía. Le hizo gracia. Se pensó si dejarla dormir un rato más. Aunque llegaría tarde, podría perder el tren. El móvil de Carla comenzó a sonar, despertándola. Carlos cambio el gesto. 

-¡Buenos días! -dijo Carla al verlo
-¡Buenos días! ¿por qué te has puesto la alarma, no te fiabas de mi? -le preguntó Carlos serio
-Si me fío de ti. La puse antes de que te ofrecieras para despertarme.
Carlos salió de la habitación serio. ¿Por qué siempre lo estropea?. Pensaba despertarla de forma dulce y arreglar el "asuntillo" de anoche. Pero cada cosa que hacía le enfadaba más. 
Ambos desayunaron en silencio. Carla terminó de recoger sus cosas. Se quedó mirando a Carlos pensativa.

-Carla, tenemos que hablar de algo antes de que te vayas...
-Si, yo también lo creo, esto ha sido una tontería. No puedo marcharme si estamos así.
-No. No podemos estar así -respondió serio
-Entonces, ¿todo olvidado? -Carla sonreía
-Si.
Carla se acercó a besarlo. Carlos se echó hacia atrás. 

-Esto no funciona-le dijo Carlos
Carla le miraba preocupada
-No puedo seguir con esto. Eres una persona muy especial, pero cuando estás lejos es difícil llevarlo y cuando estás cerca la cagamos. Creo que no ha sido buena idea. Las relaciones a distancia no están hechas para mi.
Carla no se podía creer lo que acababa de escuchar. Se levantó de golpe. Cogió sus cosas y se fue dando un gran portazo. 

*Fin del flashback*




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¡Hola! Siento tardar tanto en subir los capítulos pero hago lo que puedo. Aún no he acabado los exámenes, he hecho un esfuerzo por escribir uno y subirlo este mes. Sé que es corto. Para el próximo intentaré extenderme más y hacer un capítulo en condiciones.
¡Muchas gracias por leerme! Perdón por la espera y que lo disfrutéis.
Reconozco que es algo triste pero no todo puede ser siempre color de rosas ¿no? sin más dilación me despido. ¡Hasta el próximo capítulo! 

Cualquier duda, sugerencia o comentario dejarlo bajo este capítulo, lo leere y responderé con mucho gusto :) 
Y si queréis que que se os avise para no andar mirando si he subido capítulo, pedirlo a @Car5la_

Kisses!! ;)









lunes, 13 de mayo de 2013

Capítulo 34: Todo acaba saliendo a la luz

     Los días iban pasando. Como bien Carla sabía un puente no era eterno y debía regresar a casa por mucho que le disgustara la idea. Miró a Carlos tendido a su lado. Entrelazó sus dedos en el cabello de Carlos, acariciándolo mientras lo miraba dormir. En ese momento una ola de felicidad la inundo por completo. Hace mucho tiempo que no tenía esa extrema sensación de felicidad. No se sentía así desde...

-¡Madre mía! Me he enamorado completamente de ti ..... -dijo Carla para si misma sin dejar de mirarle.
Tenía una cara tan dulce cuando estaba dormido. Carla se atrevió a darle un leve beso con cautela para no despertarlo, pero no funcionó. Carlos abrió los ojos y no pudo evitar sonreir.
-¡Buenos días! -le saludo Carla alegremente
-¡Buenos días! -le respondió Carlos mientras se desperezaba 
-¿Qué tal has dormido?
-Creo que bien, pero me quedo con el despertar que me ha gustado más -dijo Carlos mientras repetía el beso con el que le habían despertado.
Carla rió feliz.
-Creo que voy a ducharme-dijo cortándole el rollo a Carlos
-Corta puntos -le dijo este con cara de enfadado
Carla se levantó de la cama mientras producía una sonora risa malvada. Carlos alzó las cejas y sonrió.
-¿Qué? -preguntó Carla deduciendo que algo se le había ocurrido
-¿Puedo acompañarte?
-Carlos necesito ducharme rápido hay muchas cosas que hacer antes de irme
-Y esta no es una de ellas -insistió él
-Tenemos prisa.
-Bueno nos duchamos a la vez y así ahorramos tiempo
-Carlos -dijo Carla con tono firme
-Te prometo que sólo te voy a acompañar
Carla rió
-Esta bien -dijo cogiéndole de la mano y metiéndose en el baño
Carlos abrió el grifo de la ducha y ajustó la temperatura. Carla empezó a desvestirse.
-Espera. Te ayudo. Así terminamos antes -dijo guiñándole un ojo
Carla no pudo evitar reirse ante el numerito que estaba montando y le dejó ayudarla a desvestirse. Carlos se quitó su ropa rápidamente y ambos se metieron en la ducha.
El agua empezó a correr por sus cuerpos. Carlos miró a Carla de arriba a abajo. 
-¿Te froto la espalda? -le preguntó Carlos con la esponja jabonosa en la mano
-Si, por favor -dijo con gran entusiasmo como si le acabasen de ofrecer unas vacaciones de ensueño
Carlo rió ante su reacción y le frotó suavemente la espalda, los brazos, el pecho y el abdomen. 
-Ahora yo -dijo Carla divertida quitándole la esponja
Le frotó suavemente los brazos y el abdomen.
-Y ahora la espalda. Date la vuelta -le ordenó
Carlos le obedeció. Carla rió divertida y le enjabonó la espalda con su propio cuerpo frotando su pecho contra la espalda del chico. Carlos se encaró con sonrisa picarona hacía Carla y la tomó por la cintura.
-¡Eh! Dijiste que sólo me acompañarías -le advirtió Carla con gesto serio
-Pero si has sido tú....
-¡Tshh! -dijo Carla cortándole- ahora el champú
Carlos le echó champú masajeándole la cabeza. Carla cerró los ojos. Carlos aprovechó ese momento y la besó.
-¡eh! -gritó Carla ofendida
-Vamos si te mueres de ganas -dijo Carlos mientras aferraba sus manos a sus caderas y la pegaba completamente a él.
Carla soltó una risa tímida en forma de rendimiento. 


Se iba acercando la hora de comer. Álvaro y Dani miraban hacia ambos lados de la calle para ver si se acercaba alguien. Dani sacó el móvil del bolsillo derecho de su pantalón y marcó un número. En ese momento hizo su aparición Blas.
-¡Hola! -saludó
-¡Holas Blas! -le contestaron al unísono
-¿Y los demás?
-Aún no han llegado
-Pues yo tengo hambre -dijo Blas en tono de queja
-Y yo. Carlos no coge el teléfono -dijo Dani volviendo a guardarse el móvil en el bolsillo
-¿Y David? -preguntó Álvaro volviendo a mirar hacia ambos lados de la calle
-Pues no lo sé. Blas prueba tú
Dani se asomó con desesperación a la calle y vio a Carlos y Carla acercarse hasta su posición.
-¡Hola! -dijeron los recién llegados
-¡Hola! -les saludaron los demás dando sus correspondientes besos y abrazos.
-¿Comemos ya? -preguntó Carlos
-Falta David -contestó Álvaro
-Este chico como no siempre el último -dijo Dani mosqueado
-Ves como al final nos daba tiempo -le dijo Carlos a Carla guiñándole un ojo
-Hemos llegado tarde -protestó Carla
-Pero tenemos que esperar igualmente -recalcó Carlos
-¿A qué os ha dado tiempo? -preguntó Blas con el teléfono pegado a la oreja esperando a que David le descolgase
-A ducharnos -contestó Carlos
-¿A ducharos? ¿soléis quedar con nosotros sin ducharos? que guarros -comentó Dani riendo ante la respuesta de Carlos
-Déjale que es tonto -dijo Carla algo sonrojada 
-No soy tonto. Hemos llegado tarde por ducharnos 
-¡Uhhh! ¿ducha de despedida? ¿a quién de los dos se le cayó la pastilla de jabón? -dijo Dani riendo
-Si se le cae a Carlos no tendría mucha gracia, ¿ no Dani? -dijo Álvaro riendo también
-Bueno dejemos ya el temita. ¿Y David? ¿Dónde está? -dijo elevando el tono conforme iba hablando
-Ya llega -le respondió Blas colgando el teléfono.

Al llegar David todos se adentraron en el restaurante con un hambre feroz dispuestos a arrasar con todo lo que le pusieran por delante.
Pidieron varios platos variados para compartir y un plato principal para cada uno. Ese día se iban a poner las botas.
-¿Y cuándo te vas? -dijo de repente Álvaro mientras todos masticaban
-Mañana -contestó Carla tapándose con la servilleta para que no se viese el trozo de carne que tenía en la boca.
-¿Mañana? -dijeron todos boquiabiertos menos Carlos que ya lo sabía
-Claro. Organizamos esto como comida de despedida. D-e-s-p-e-d-i-d-a , eso significa que se despide a alguien porque se va -contestó Carla en tono de burla
-Sabíamos que te ibas -respondió Dani
-Pero no tan pronto -dijo Álvaro con una nota de tristeza en su voz
-Ay chiquis que nos veremos pronto. No os preocupéis. Dentro de poco me tendréis por aquí dando guerra de nuevo. O podéis bajar vosotros, no pongo pegas -les contestó Carla mientras acariciaba la mano de Álvaro que era al que más cerca tenía.
-Entonces esta noche fiesta de despedida -dijo David levantando su copa en forma de propuesta 
-Si, fiesta -dijo Carla animada
-¿Estas segura? -le preguntó Álvaro
-¿Por qué no lo iba a estar? -le respondió Carlos en forma de pregunta
-Porque siempre que sale con nosotros de fiesta le pasa algo -le contestó serio
-Es verdad -dijo Carla recordando -pero esta vez será diferente -dijo levantando su copa y chocandola con la de David

La comida continúo entre risas, gritos y comentarios estúpidos. Se lo estaban pasando realmente bien aunque lo mejor estaba aún por llegar....... o no.

-¿Y quienes vamos? -preguntó Carla liderando el camino de vuelta
-Nosotros -le respondió Blas pasandole un brazo por encima del hombro mientras caminaban.
-¿No vamos a llamar a nadie más? -dijo mirando a Dani y Álvaro y dándole pequeños codazos a Blas ya que  se olía que algo tenía por ahí escondido.
-No. Nosotros solos -respondió Dani en tono firme -Es tu despedida. Esta noche disfrutaremos de ti nosotros cinco.
-Ey, no te pases espabilado -le contestó Carlos dándole un cosqui
-Era en el buen sentido de la palabra -dijo Dani justificándose - bueno que estarás tú y nuestra grata compañía.
-Es que hay más gente de la que me quiero despedir -protestó Carla.
-Pues te despides ahora y a nosotros nos reservas la noche -dijo Dani guiñándole un ojo
-Dani... -dijo Carlos
Carla rió.
-Esta bien. Esta noche soy toda vuestra. Voy a aprovechar la tarde para despedirme. Nos vemos luego chicos -dijo dándole dos besos a cada uno -¿me acompañas? -dijo dirigiéndose a Carlos 
-Claro. Nos vemos a la noche. Dani te vigilo -dijo mientras señalaba sus ojos y posteriormente los de Dani.
Dani sonrió en modo de respuesta.

-¿A dónde quieres ir primero? -le preguntó Carlos
-A casa de María
-Vale. Genial. Me muero de ganas por ver su casa
-¿Y eso? -le preguntó Carla extrañada
-Es para ver en que condiciones debo dejar la mía para que te quedes la próxima vez que vengas
Carla se rió a carcajadas.
-Que tontito eres a veces-dijo Carla  tras darle un suave beso

Ambos se presentaron en casa de María. María les recibió aún en pijama con un moño mal hecho y un helado de vainilla en la mano.
-¿Pero qué hacéis aquí? ¿por qué no me has avisado guarra? -dijo María nada más abrir la puerta y encontrarse la sorpresa
-Venía a pasar la tarde contigo y despedirme de ti
-Que vinieras tú lo imaginaba. Tienes todas tus cosas, pero no sabía que venías acompañada -dijo mirando a Carlos algo avergonzada
-Tranquila. Es a prueba de balas. No le van a impactar tus pintas -le contestó Carla riendo a la vez que sacudía ligeramente la camiseta de su amiga.
-Tranquila, si me das el helado me hago el sueco y olvido tu recibimiento -dijo Carlos mirando el helado que María sujetaba en la mano
María miró su helado.
-Pero este ya estaba empezado. ¿Quieres otro? Hay más en el congelador -le ofreció
-No creo que le importe que tenga tus babas. Ya las probó una vez -le contestó Carla a María
-Si tienes más acepto -le contestó Carlos a María- y creí que esa tema quedo ya zanjado -recriminó Carlos
-Era broma -dijo Carla justificándose
María no hizo comentario alguno y se fue a la cocina
-¿Quieres tú otro? - le preguntó gritando desde allí
-No, gracias
Al volver le dió el helado a Carlos y los invitó a sentarse en el salón. Ninguno de ellos articulaba palabra.
-Vaya despedida más aburrida -dijo Carla rompiendo el silencio- como sea este el recuerdo que me lleve de vosotros no vuelvo a haceros una visita nunca más por sosos.
María y Carlos se miraron, sonrieron y corrieron hacia Carla.
-Sandwich -gritaron los dos a la vez mientras se tiraban de Carla para aplastarla

El resto de la tarde pasó como se esperaba, entre risas y miradas de personas que se querían y pronto volverían a ser separados por la distancia. 
Carla recogió todas sus cosas. Esa última noche la pasaría en casa de Carlos por lo que no volvería a ver a María. Se despidió de su amiga una infinitud de veces, le estaba costando más de lo que realmente pensaba. Tan sólo había estado una semana pero la quería demasiado y tardaría mucho tiempo en volver a verla.

Tras la larga despedida se marcharon a casa de Carlos a dejar sus cosas e irse de fiesta con el resto tal y como habían quedado. 
-Carla -le dijo Carlos serio
-Dime
-Creo que...
-¿Qué ocurre?
-Creo que deberíamos ducharnos de nuevo no te enjaboné bien esta mañana y no puedo permitir que andes por la calle en esas condiciones -dijo cambiando totalmente el gesto de la cara 
-Que bobo eres a veces - le respondió Carla dejando relucir sus dientes en una amplía sonrisa
Carlos se tomó eso como un sí y la arrastró corriendo hacía el baño. Este chico era de lo más impaciente.

Dieron las diez, puntuales como un reloj suizo aparecieron todos en sol tal y como habían quedado. Esta vez nadie se retrasó. Tenían ganas de darlo todo esa noche y no podían esperar más.
-¿A dónde vamos? -preguntó Carla algo perdida ya que no conocía las mejores zonas para salir de Madrid. Más bien no conocía ninguna zona de Madrid.
-Han abierto un pub nuevo a dos calles de aquí, ¿vamos a probar? -propuso David
-Por mi sí -aceptó Blas
-Por mi también. Me gusta probar cosas nuevas -dijo Álvaro
-¿Todos de acuerdo? -preguntó Carlos -pues vamos -siguió diciendo sin esperar respuesta de los demás

Se adentraron en el pub. Era acogedor. No había mucha gente por lo que se estaba a gusto. Nada más entrar se encontraron con un par de mesas con sillas a su alrededor. Al fondo del local había una mesa de billar en la izquierda y un sofá que hacía esquina con una mesa en el centro. La barra estaba situada a lo largo y dejaba una pequeña pista en el centro del local.

-Nada de billar que habéis venido conmigo y yo no se jugar -dijo Carla tras averiguar donde estaban clavadas las miradas de los chicos
-Te enseñamos -dijo Dani
-Pero yo prefiero bailar
-Hay tiempo para todo -le respondió Carlos mientras tiraba de ella hacia el fondo de la sala
-¿Jugamos por equipos? -preguntó Dani
-Si -contestó Blas mirando al resto para que opinaran también
-Si -respondió David- Somos seis. Pues tres y tres
-Hombre si sabes dividir. Tenemos un coquito en el grupo y yo no me había enterado -dijo Carlos burlándose de él
-Tranquilo David, quien rie el último rie mejor. Ya se arrepentirá de haberse burlado cuando le ganemos -le animó Carla
-Uhhhh..... -dijeron el resto riendo
-Pues David, Carla y... -dijo Dani intentando hacer los equipos
-Carlos evidentemente no porque se chafaría nuestro plan de venganza-respondió Carla mirando a Carlos desafiante
-Pues yo entonces -contestó Álvaro
-Vale. Pues juguemos -dijo Blas entusiasmado
-¿Quién empieza? -preguntó David
-Pues nosotros -le respondió Carla
-¿Por qué? -le replicó Dani ya picado y no habían empezado aún
-Porque no sé jugar así que tenéis ventaja -respondió también picada
El resto rieron. No recordaban que habían puesto a las dos personas más competitivas del planeta en equipos opuestos.
-Pues empiezo yo -dijo David. 

Cogió uno de los palos y golpeó la bola blanca. Esta empezó a rodar sobre la mesa y chocó contra todas las bolas haciendo que estas se dispersaran en todas direcciones. La bola amarilla lisa entró por uno de los huecos de la mesa.
-Toma -gritó Carla entusiasmada - un punto para nosotros
Los chicos empezaron a reirse a carcajadas
-¿Qué pasa? ¿De que os reís? -preguntó Carla mirándolos intentando comprender la causa de su risa
-Que los puntos no van así -le respondió Carlos aún riendo
-Y yo que sabía -dijo Carla intentado justificarse
-Como David ha metido la amarilla lisa. Ahora teneis que meter las bolas lisas. Y nosotros las rayadas. Si metes la negra pierdes. Tienes que intentar meter todas las bolas lisas antes que el otro equipo y una vez hayas metido todas, gana el primero que meta la negra en el lado contrario donde metiste la última bola -le explicó rápidamente Blas
-¿Entendiste? -le preguntó Dani riendo aún
-Más o menos -contestó Carla sonriendo e intentando repetir todo lo que Blas le había dicho en su cabeza
-Pues sigamos -dijo Carlos
-¿A quién le toca ahora? preguntó Carla
-A nosotros porque David ha metido -respondió Álvaro 
-Guay 
-¿Quieres tirar tú? -le preguntó Álvaro
-No, no, tira tú primero que yo no sé -le respondió Carla
-Yo te enseño -le propuso Álvaro
Carla sonrio y miró a Carlos el cual le devolvió la sonrisa
-Vale
-Ven -Álvaro cogió a Carla del brazo y la atrajo hacia él -ponte aquí
Carla se inclinó sobre la mesa y se colocó el palo entre las manos de manera algo torpe. Álvaro se rió.
-Espera, te ayudo -le dijo con una amplía sonrisa. 
-Gracias -le respondió Carla sonriente
El resto miraban la escena divertidos.
Álvaro se colocó detrás de Carla fijando sus brazos a los de ella. Se fue arrimando poco a poco a ella hasta estar totalmente pegados. Carlos les miraba con recelo. Debería haberse ofrecido él pero ya era tarde, iba a quedar como un auténtico celoso. Mantuvo la compostura y se limitó a mirarla y sonreír.
-Ahora apunta....aquí- susurró Álvaro con su boca pegada al oído de Carla -dale un ligero golpe y entrará
-Aviso que soy un poco torpe -dijo Carla intentando justificarse por si fallaba
-Yo te ayudo- le respondió sin separarse
-Álvaro no te arrimes tanto a ver si Carla nota algo que no debería -dijo Dani riendo
-Cuidadín Carlos que como compare y le guste puede cambiar -siguió la broma David
David y Dani se miraron riendo y chocaron los cinco. Carla les sacó la lengua. Carlos no pudo evitar reirse ante los comentarios estúpidos de sus amigos.
-Creo que Carla hizo comparaciones hace mucho tiempo -respondió Álvaro
El resto se quedaron con cara de incomprensión máxima.
-¿Qué? -preguntó Carlos riendo
-¡Álvaro! -gritó Carla girándose y mirándole directamente a los ojos -¿que coño haces?
Carlos cambio su sonrisa por un gesto de preocupación. No se trataba de una broma de Álvaro. Pasaba algo y él no lo sabía.
-Algún día se tenía que enterar -le contestó Álvaro mirándola fijamente
-¿De que me tengo que enterar? -preguntó Carlos
-Es una tontería -dijo Carla
-Cuentala -dijo Blas
-Nos hemos visto desnudos -dijo Álvaro
-Te quieres callar la bocaza de una vez -le gritó Carla
-¿Es verdad eso? -preguntó Carlos boquiabierto. No podía creerse lo que acababa de oír.
Carla se separó de Álvaro y miró a Carlos.
-Tiene explicación -se justificó Carla
-Me gustaría oirla -le contestó Carlos muy borde
-¿Delante de todos? -preguntó la chica 
-Creo que lo peor ya lo saben. Si no quieres quedar como como una buscona bien te vendría que lo supiesen.
-Fue un incidente -dijo Carla gritando y con los ojos inundados de lágrimas
-Un incidente no se esconde
-No pasó nada -dijo Álvaro
-Tú callate que suficiente has dicho ya por hoy -le gritó Carla -eres lo peor
-Yo no soy el que ha querido ocultar las cosas -le respondió Álvaro
Carla le soltó un guantazo.
-¿Por qué me lo ocultaste? -le preguntó Carlos muy cabreado
-Porque te enfadarías y fue una tontería
-No me enfado por tonterías -respondió Carlos
-Ahora estás enfadado -le dijo Carla
-No creo que esto sea una tontería -recalcó
-Lo es. Déjame explicarlo.
-Te escucho
-Te escuchamos -le corrigió David intentando suavizar las cosas pero lo único que consiguió fue una mala mirada de Carlos
El resto miraban la escena con gran expectación sin saber que hacer ni que decir.
-Pues este verano, cuando nos conocimos. Uno de los días tú te fuiste a la piscina creo y me quedé sola en tu cuarto así que decidí ducharme. Al salir de la ducha me choqué con Álvaro que estaba desnudo y me caí encima.
-¡Ah! que no sólo os visteis también os refrotásteis -le recriminó Carlos- ¿algo más que deba saber? 
-No tergiverses mis palabras
-¿Y qué hacías tú desnudo? -preguntó Blas
-Venía de correr, era mi habitación y me iba a duchar no creo que sea tan raro

Carlos miró a Álvaro y Carla. Negó con la cabeza y se dio media vuelta para salir de aquel lugar.
Carla cogió a Álvaro del brazo y se alejó un poco del resto.
-¿Por qué dices esto ahora? quedamos en guardarlo en secreto ¿no? ¿que pretendías? 
-Carlos lo iba a volver a hacer
-¿Hacer qué? -preguntó Carla
-Daño
-Tú no sabes nada.
-Creeme que sí sé.
-Estábamos bien y me iba a llevar un buen recuerdo. ¿por qué lo estropeas?
-No quería que sufrieras
-¿Pero quién te ha dicho que iba a sufrir? -dijo Carla gritando
Álvaro se quedó callado mirando el suelo
-¿Te fastidia que estemos juntos?
-Si -respondió levantando la vista
-¿Es por algo que paso entre tú y Carlos? Yo lo siento pero creo que tiene derecho a ser feliz y no le debes guardar rencor
-No ha pasado nada con Carlos -respondió mirándola directamente a los ojos
-¿Entonces? ¿qué más te da, Álvaro? No te entiendo -Carla elevaba el tono cada vez más
-Porque te quiero- dijo Álvaro gritando también
El local se quedó en silencio.





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Siento haber tardado tanto en subir el capítulo pero como sabéis y si no lo sabéis os lo digo ahora, los capítulos los subo conforme los voy escribiendo por lo que no hay reservas para las épocas de flaquezas. Este mes he andado algo desahogada, momento idóneo para escribir, pero me faltaba el elemento más importante que es la inspiración. Siento no avisar de cuanto tiempo va a pasar entre capítulo y capítulo pero ni yo misma lo sé.
Este capítulo es algo más largo de lo habitual ya que quise recompensaros por la espera.
Os doy las gracias por leer mi historia, hago lo que puedo y es una satisfacción increíble que la leáis, que os guste y pidáis más.
Infinitamente GRACIAS :)
Espero ser algo más constante subiendo los capítulos pero no prometo nada. Ahora empieza la época de exámenes y no sé como se portará mi imaginación.
Para cualquier duda, comentario o sugerencia podéis dejármelo aquí mismo o en twitter @Car5la_
¡Nos vemos pronto! ;)