Segundo capítulo: Un vuelo especial
-Aquí hay uno libre, dijo Dani.
-Dani no aproveches, le dijo Carlos riéndose
-Vayan ocupando sus asientos, y abrochense los cinturones que estamos a punto de despegar-dijo una azafata rubia y muy alta-.
-Pues como no me ponga aquí, me voy a llevar una bronca de las azafatas, por no sentarme... -dijo Carla sonriendo, simulando que estaba encantada de sentarme con ellos-.
-Anda, si estabas deseosa de sentarte aquí, susurro Dani, lo suficientemente alto para que lo oyeran los de su alrededor.
-Más quisieras Daniel, le contestó Carla a la vez que todos reian.
Las dos azafatas empezaron a hacer lo propio que hacen al despegar, indicando como actuar en caso de emergencia, como ponerse los cinturones,...
El avión despegó...
-Dios, siento cosquillas en la barriga, haber si llegamos arriba pronto, dijo Carla
-¿No estas muy acostumbrada a volar, verdad?, preguntó Alvaro
-Pues la verdad es que no, por mi desgracia nací sin esa capacidad, dijo sonriendo
-Me referia en avión, tonta; contestó con cara de enfadado.
David y Dani se reian por la conversación absurda que habían entablado Alvaro y Carla.
-No os riais, al menos él me da conversación, si es por vosotros me muero aquí del aburrimiento.
-Por eso no te preocupes, yo tengo diversión para todo el camino de sobra, dijo Carlos orgulloso.
-Tampoco te las des, que hasta que lo ha dicho no le has echo ni caso a la chavala, le espetó Dani.
-Bueno, bueno, tampoco pelearos por mí, dijo Carla provocando que todos rieran
Carla se levantó y se dirigió al baño.
-Tío, porque no le dais conversación, si yo soy ella también me aburriría. Comenzó la conversación Alvaro
-Es que no se que decirle, dijo Dani, será por el cansancio que tengo.
-Escusas, escusas, dijo Carlos riendo
Carla volvió, y vió que en los tres asientos estaba Blas dormido y Carlos y Alvaro hablando.
Detrás estaba David mirando por la ventana, y Dani con el móvil.
Carla se sentó y los chicos siguieron a los suyo como si nada.
-¿Cuánto queda? preguntó Carla, para ver si alguno le hacía caso, y podía distraerse lo que quedaba de camino.
Carlos y Álvaro pararon de hablar y miraron a Dani, que les devolvió la mirada. Pero nadie dijo nada
-mmm..., ¿me he perdido algo? pregunto Carla extrañada intentando adivinar que había pasado mientras fue al baño.
-Queda una hora y media, dijo Álvaro ahora mirando a David que no le devolvió la mirada.
-¿Carla, prefieres sentarte con ellos dos? preguntó Dani.
-Me da igual, contestó confundida aún intentando adivinar que había pasado.
Dani le dió un toque en el hombro a David, y le indicó que se levantase. Se cambiaron de sitio, quedando ahora detrás Álvaro y Carlos con Carla en medio.
-¿Pero que ha pasado, por que este suspense? preguntó Carla, sin comprender aún nada.
-Pues que no queríamos que bajases del avión recordando un largo, pesado y aburrido viaje con los chicos de Auryn, dijo sonriente
-Y por eso, los dos chicos más simpáticos y guapos se han sentado contigo, dijo Carlos riendo
-Pues gracias por la consideración,dijo Carla riendo, muy modesto Carlitos.
Y así pasaron el tiempo restante del viaje riendo y gastándose bromas sin parar de reir.
El avión aterrizó.
-Me lo he pasado estupendamente, gracias por todo chicos-les doy dos besos de despedida a cada uno- encantada de conoceros, y ahora si que os digo adios, no creo que os vea más por hoy, dijo Carla muy sonriente.
-Adios Carla, nosotros también nos alegramos de haberte conocido, dijo Álvaro
Carla se reunió con sus padres, que le preguntaron por el viaje, y se encaminaron a recoger las maletas.
Mientras pasaban una infinitud de maletas, Carla buscaba con ansiedad la suya, pues tenía ganas de llegar al hotel, y relajarse.
La familia de Carla ya había cogido sus maletas, y esperaban a que llegase la de su hija
Por fín llegó una maleta granate, y se dirigió a cogerla. Cuando iba a coger el asa se choco con otra mano con la misma intención, creyendo que era su padre le dijo-no importa ya la cojo yo-.
-Ah, pues muchas gracias, le dijo una voz familiar
Al girarse vió a Álvaro sonriente
-¿Gracias? es mi maleta, dijo Carla riendo
-No, es la mía, dijo Álvaro
Los chicos se empezaron a reir. Miraron el nombre y en efecto era la de Carla
-Ves, dijo ella con cara de vencedora
-Pues la mía es igual, y no aparece-cuando termino la frase apareció por la cinta una maleta igual que la de Carla
-Entonces es esa-dijo carla señalando la maleta.
Ambos rieron y se fueron del aeropuerto por caminos diferentes
-Que majo ese chico no Carla, dijo Luisa, la madre de Carla
-Normal, todos ellos son muy majos
-¿Y ninguno más especial?, le dijo la madre que conocía muy bien a su hija
-bueno sí, pero se llama Carlos, y ya sabes mi único impedimento en un chico....